El Tribunal Constitucional ha desestimado el recurso de súplica de los eurodiputados exiliados Carles Puigdemont y Toni Comín y mantiene las órdenes de detención contra ellos en territorio español. Los magistrados han acordado por unanimidad rechazar el recurso contra la resolución del 9 de septiembre que denegaba la suspensión de las órdenes nacionales de detención emitidas por el Tribunal Supremo.

Eso significa que el Constitucional mantiene vigentes estas órdenes en un nuevo auto, con Cándido Conde-Pumpido como ponente. "Si este tribunal levantara las órdenes estaría negando, de hecho, su necesidad y legitimidad, así como la concurrencia de los presupuestos jurídicos que han llevado a la jurisdicción ordinaria a su adopción y mantenimiento", dice en un comunicado.

Por otra parte, el tribunal también rechaza la petición de plantear una cuestión prejudicial delante del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El Constitucional argumenta que se ha hecho un "juicio de ponderación de los intereses en juego", como la gravedad y naturaleza de los hechos, la duración de la pena impuesta, su trascendencia social y la expresión de la "antijuridicidad de la conducta" de los recurrentes.

 

Un magistrado recusado

El TC ha nombrado ponente de la sentencia el magistrado Cándido Conde-Pumpido. Justamente,  un juez que Puigdemont había recusado.

La defensa del presidente ha presentado un recurso de amparo al TC en que recusa el magistrado a Cándido Conde-Pumpido para considerar que no cuenta con la "imprescindible imparcialidad". Las razones que argumenta son una conferencia que pronunció en noviembre del 2017 en qué deja clara su opinión en relación a los responsables del referéndum del 1-O y la "relación de amistad íntima" que lo une con uno de los fiscales que llevó el caso al Supremo, Javier Zaragona, así como las relaciones con la familia de este y la vinculación con buena parte del resto de fiscales que intervinieron en aquella causa.

El texto elaborado por la defensa de Puigdemont, que lidera Gonzalo Boye, desgrana a lo largo de 61 páginas las razones que tienen que llevar al magistrado a apartarse del caso. En primer lugar señala el posicionamiento que adoptó públicamente en el 2017 ante este caso con una conferencia que lo sitúa en circunstancias similares a las que han llevado a apartarse del caso el también magistrado Antonio Narváez después de ser recusado.

Imagen principal: Toni Comín y Carles Puigdemont en el Parlamen Europeo / EFE