La desconfianza entre los grupos parlamentarios no da tregua. En las últimas semanas, la Cámara catalana se ha visto sacudida por el privilegio de las licencias de edad, el caso del diputado de la CUP Pau Juvillà, la petición de un informe por parte de Ciutadans y el PP al Consell de Garanties Estatutàries, y la decisión de la secretaria general del Parlament de retirar las funciones de dos letrados. Son varias escenas que han aumentado las discrepancias entre las diferentes formaciones políticas con representación en la Mesa. Ahora, el PSC se ha plantado: la situación es tan crítica, dicen, que la única manera de solucionarlo es grabando en audio las reuniones de la Mesa del Parlament y de la Junta de Portavoces.

Se trata de una propuesta que la portavoz del partido, Alícia Romero, ha comunicado a los medios de comunicación. Según Romero, "hay una falta de confianza obvia" entre los diferentes partidos. "Necesitamos garantías de que hacemos las cosas bien. Si no se hacen bien, tomaremos las medidas necesarias para que se hagan", ha dicho. "De la misma manera que se graban otras reuniones, no hay ningún problema técnico para hacerlo aquí también", ha añadido.

La gota que ha hecho tirar la paciencia de los socialistas es clara. Hace 12 días que el PSC envió una carta a la presidenta del Parlament, Laura Borràs, pidiéndole que se redactara un informe en relación con la decisión de la Mesa de no aceptar la petición de Ciutadans y el Partido Popular de recurrir la ley antidesahucios al Consejo de Garantías Estatutarias (CGE). "Pedimos un informe escrito, y no hemos obtenido respuesta. No es aceptable que en una cámara legislativa no seamos capaces de elaborar informes escritos que den garantía jurídica que hacemos el trabajo bien hecho. Es intolerable que no haya una respuesta del Parlament", ha lamentado.

La secretaria general, en medio del debate

El trabajo de la secretaria general del Parlament, Esther Andreu, ha sido cuestionado por Romero, y es también algo que lleva a los socialistas a proponer que se graben las reuniones privadas. La semana pasada, Andreu decidió deshacer el traspaso de competencias que había delegado a dos letrados de la Cámara, Miquel Palomares y Antoni Bayona, una decisión enmarcada en las discrepancias entre la secretaria general y los dos letrados. Romero ha criticado su tarea, y ha querido poner sobre la mesa su continuidad: "Yo no escogí a la secretaria general. La presidenta del Parlament es la máxima responsable, y tiene que tomar las decisiones oportunas. Nosotros sabemos qué haríamos, pero no lo diremos".

Ya se hacía hasta el 2017

Alícia Romero ha remarcado que las reuniones de la Mesa y de la Junta de Portavoces ya se grababan hasta el 2017, cuando dejó de hacerse en el marco de los debates parlamentarios anteriores al referéndum del 1-O. Ahora, los socialistas quieren recuperar esta práctica. "Después de esperar 12 días solo podemos pedir que se graben las conversaciones para que las opiniones en los órganos queden en constancia. Como mínimo tenemos que poder hacer que las Mesas y las Juntas de Portavoz se graben, quizás así seremos más cuidadosos cuando digamos las cosas", ha afirmado.

¿Insistencia o pifia?

En sus declaraciones, la portavoz socialista ha explicado que esta propuesta la estaba presentando el PSC a la Mesa en el marco de la reunión ordinaria del órgano parlamentario que ha tenido lugar este mismo martes. Ahora bien, fuentes parlamentarias han asegurado que esta cuestión ya se debatió en la reunión de la semana pasada, y que la propuesta quedó rechazada con el voto contrario de las tres formaciones independentistas. Había quedado como un tema ya superado hasta que hoy Romero lo ha expuesto como una cuestión de actualidad que tenía que decidirse hoy mismo. Fuentes del PSC alegan que en la reunión de la Mesa de este martes se ha vuelto a debatir si hay que grabar estas sesiones. Si fuera así, las afirmaciones de la portavoz del PSC serían una insistencia, y no una pifia.

La CUP quiere otra propuesta

LA CUP ha pedido que se garantice "transparencia" en la Mesa y la Junta de Portavoces, pero ha apostado por hacerlo con medidas tomadas "a partir del consenso". Después de que este martes el PSC haya solicitado que se graben en audio las sesiones, los anticapitalistas han defendido que no tienen "ningún inconveniente" en que se haga, siempre que sea de manera acordada con el resto de partidos. Ahora bien, la diputada Basha Changue ha adelantado que de momento el partido no se ha sumado a la petición de los socialistas por las "posibles injerencias judiciales" que se podrían producir en las reuniones. "Tenemos que ver cuál es la mejor vía para no convertir las sesiones de la Mesa en escenarios judiciales", ha defendido a la diputada.