Un equipo de abogados internacionales ha presentado en nombre de Carles Puigdemont una demanda contra el Estado español ante el Comité de los Derechos Humanos de Naciones Unidas, para denunciar la "violación" de sus derechos.

Puigdemont ya explicó, en el vídeo difundido el jueves por la noche, que la acción legal pretende denunciar la "violación" por parte del Estado de la "declaración universal de los derechos humanos y la carta de los derechos civiles y políticos".

Este es el texto íntegro:

 

La demanda, visiblemente titulada 'Puigdemont versus España', considera que el Estado ha vulnerado sus obligaciones en tratados de vigencia internacional como la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ("PIDCP").

En virtud de estos tratados, Puigdemont reivindica su "derecho a presentarse a las elecciones", su "derecho a la libertad de asociación con otros políticos secesionistas y partidos políticos en busca de un objetivo común de conseguir la independencia de España para Catalunya" y su "derecho a la libertad de expresión política pacífica de apoyo de la causa de la independencia de Catalunya".

Por eso recuerda que "estos derechos han sido violados por la conducta acumulativa y continuada del Reino de España", ya que a pesar de haber sido destituido de su cargo por parte del Gobierno español, después de las elecciones del 21 de diciembre "fue elegido por el Parlamento de Catalunya por un nuevo mandato como president", pero las autoridades españolas "han frustrado su reelección".

Por todo eso, Puigdemont se ha visto "obligado a escoger" entre varias posibilidades: "volver a España donde será inevitablemente sometido a detención arbitraria"; "permanecer como president en el exilio"; o bien "permitir que un candidato alternativo sea nombrado e investido como president" y todo eso "sin haber sido nunca condenado por un delito o no desposeído de su derecho político en un tribunal de justicia".

En contra de la ley

El abogado de Carles Puigdemont en Bruselas, Ben Emmerson, ha vuelto a lamentar que "España actúa en contra de la ley" y ha comparado Escocia con Catalunya poniendo de relieve que España "está haciendo el ridículo". También ha insistido en que "las ofensas de las que [los exiliados y presos políticos] son acusados no existen".

Emmerson ha subrayado que lo que está pasando con los líderes soberanistas es "como si en el Reino Unido encarcelaran a Sturgeon o Salmond para hacer un referéndum y querer la independencia". Precisamente por eso, se ha mostrado convencido que "la comunidad internacional prestará su atención en Madrid por Catalunya" y ha juicioso que por este motivo "se tiene que explicar en el mundo cómo actúa la justicia española".

Uno de sus objetivos principales es justamente que el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas "aclare que se han vulnerado derechos humanos de forma continuada" y ha aprovechado para volver a reclamar la puesta en libertad de los presos políticos.