En manos de Pedro Sánchez, solo en manos del presidente del Gobierno, está la posibilidad de convocar nuevas elecciones generales. Él es el jefe del ejecutivo, líder del PSOE, y durante este fin de semana analiza si es el mejor momento para su partido para ir a las urnas: ¿el fracaso de los decretos de vivienda a causa del voto en contra de Junts, PP y Vox es una ventana de oportunidad? Él decidirá si envía a los socialistas a la campaña. Si esto es así, la mayoría de sus socios parlamentarios aseguran que están preparados para una nueva carrera electoral. Algunos, sin embargo, llegan divididos, sin líder. Y otros también recomiendan a Sánchez tener la cabeza fría y reflexionar si realmente es un buen momento para la izquierda española para ir a unas elecciones.
Los partidos de Sumar se reúnen este domingo, a pesar de que no se prevé que anuncien ningún candidato de cara a las próximas elecciones, se celebren cuando se celebren. Movimiento Sumar, Más Madrid, los Comuns e Izquierda Unida se comprometieron en febrero a concurrir juntos y el cabeza de lista continúa sin decidir. Los ministros Pablo Bustinduy y Mónica García suenan como nombres para liderar el espacio, mientras Ada Colau se muestra dispuesta a volver a la primera línea política y ocupar este lugar si hay un frente inclusivo.
El líder de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, había aparecido en algunas quinielas de los últimos meses como posible líder del espacio, sobre todo por la idea de frente común que el republicano no se ha cansado de defender. Pero este debate ha quedado ahora más relegado. Partidos nacionalistas e independentistas como Bildu, el BNG o su propia formación, Esquerra Republicana, no se han mostrado dispuestos a formar parte. Irene Montero, número dos de Podemos, ya ha anunciado que tiene intención de ser cabeza de lista, a pesar de abrirse a participar en unas primarias en todo el espacio.
Yolanda Díaz, que ya hace tiempo que anunció que no se presentaría a las próximas elecciones, ha augurado igualmente que los partidos que actualmente conforman Sumar "estarán a la altura" cuando haya elecciones. Se pronuncia de la misma manera Bustinduy, que asegura que estarán "listos para lo que sea" y que unos comicios serían un "referéndum" sobre la vivienda. Por su parte, el portavoz en el Congreso de Izquierda Unida, Enrique Santiago, aboga por adelantar elecciones para que la indignación de las calles "también se note en las urnas". Otros sectores dicen que un adelanto es perjudicial porque los coge desorganizados.
ERC
Quien también pide cabeza fría es, precisamente, Gabriel Rufián. El jefe de filas republicanas en Madrid recuerda que el espacio a la izquierda del PSOE todavía no está unificado y que, por lo tanto, no hay nada "votable" a la izquierda de Sánchez. Este sábado, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, recordaba que convocar elecciones es potestad del presidente español y pedía que, si Sánchez agota la legislatura, sea "para hacer propuestas y no shows mediáticos". "Por nuestra parte estaremos preparados para cualquier escenario", dejaba claro la número dos de Oriol Junqueras.
Junts
Este viernes, mientras tumbaban los decretos de vivienda, fuentes de la dirección de Junts aseguraban que no temen una nueva convocatoria electoral. Este sábado, la líder de la formación en el Congreso, Míriam Nogueras, afirmaba que no piensan en las elecciones, a pesar de asegurar que están "preparados" si llegan las urnas. El secretario general del partido, Jordi Turull, asegura por su parte que el Gobierno todavía está a tiempo de negociar un nuevo decreto. Ahora mismo, según los sondeos, a Junts no le augura un buen futuro electoral. A la espera del factor Puigdemont, de un regreso a Catalunya si se le aplica próximamente la amnistía, los juntaires tienen un mal horizonte en el Parlament. Y también en unas elecciones generales: según el Centro de Investigaciones Sociológicas, Esquerra Republicana les superaría sobradamente: 2,5% por encima del 0,7% según el último barómetro publicado.
PNV y Bildu
Este sábado, diputados vascos de diversas formaciones mantuvieron una tertulia en Radio Euskadi. Jonathan Moreno, del PNV, manifestó que después del fracaso de los decretos "todo suena a adelanto electoral y a posicionamiento, a ponerse en la trinchera y apedrear a quien no piensa como tú, acusándolo de ser izquierdista o capitalista o rentista, cuando la solución está en el centro", lamentó. Por parte de Bildu, Gorka Ortiz de Guinea pidió "no perderse en intereses partidistas" y abogó por que las instituciones "ayuden a la gente y busquen soluciones". Demoscópicamente, la pugna vasca está más reñida. En el caso de unas elecciones generales, el CIS sitúa a Bildu por encima del PNV: 1,3% y 0,7%.
PP y Vox aseguran estar listos
En la más absoluta oposición en el Congreso, PP y Vox también aseguran estar listos si Sánchez convoca. "Estamos preparados, por mí que convoque cuando quiera", afirmaba Alberto Núñez Feijóo el viernes en una rueda de prensa en el Congreso después de las votaciones. El partido se siente fuerte; no solo por los sondeos que los colocan como primera fuerza en España, sino por las autonómicas que se han celebrado este último curso, con victorias incontestables en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía.
Vox también dice estar preparado. La formación ultraderechista llega impulsada en las encuestas por la crisis de Ceuta, pero su líder, Santiago Abascal, ya advirtió después de las elecciones generales de 2023 que la derecha española no podía cometer nunca más el error de "vender la piel del oso antes de cazarlo". Y menos con Sánchez, quien siempre parece que tiene un as en la manga.