La dimisión de la editora Isabel Martí de su cargo a la junta directiva de la Asociación de Editores en Lengua Catalana (AELC), avanzada esta mañana por El Nacional, por el protagonismo de Soraya Sáenz de Santamaría en el acto en apoyo de la candidatura de Sant Jordi como patrimonio inmaterial de la Unesco, ha encendido la red.

Martí, responsable de la prestigiosa editorial La Campana, expresó su malestar, y acabó presentando la dimisión en una reunión de la junta de la AELC al recibir la invitación al acto que se celebra esta tarde en el CaixaFòrum, y que a la práctica será presidido por la número dos del Gobierno español. Después de la fallida Operación Diálogo, la Moncloa parece haber puesto en marcha una especie de Operación Sant Jordi.

Santamaría aprovechó una invitación al Ministerio de Cultura por parte de la Cambra del Llibre i el Gremi de Floristes para comunicar que asistiría ella al acto, lo que le garantizaba el máximo protagonismo, a pesar de la presencia por parte del gobierno del conseller de Cultura, Santi Vila. Ante la situación creada, y el creciente malestar en el sector editorial, el Govern ha decidido enviar también en el último minuto al vicepresidente, Oriol Junqueras.

En este contexto de malestar en el mundo cultural catalán, el periodista y escritor Toni Soler ha pedido desde su cuenta de Twitter al Gremi d'Editores que "actúe con dignidad" ante Santamaría. Una petición que el director de Polònia ha hecho "a riesgo que no me queráis publicar nada nunca más".

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