Ya no la veían con buenos ojos cuando se convocó y una vez celebrada, la CUP sigue recelando de los resultados de la reunión entre Quim Torra y Pedro Sánchez, que ha servido para acordar la apertura de una nueva fase de diálogo entre gobiernos este mes de febrero. Los anticapitalistas constatan que ni esta cita ni las que puedan venir son útiles para encontrar una solución que resuelva el conflicto. Es más, afirman que todo "les recuerda a las ofertas del gobierno Zapatero de hace 16 años", es decir, la etapa de la negociación del Estatut. 

En un comunicado emitido instantes después de las comparecencias de ambos presidentes en el Palau de la Generalitat tras haberse entrevistado durante una hora y media, la CUP lamenta que "lo que se desprende realmente es un canto de sirenas que busca devolver a la normalidad y a la estabilidad institucional a cambio de medidas insuficientes como podría ser una nueva financiación autonómica". La crítica pone el énfasis en el hecho de que la vía emprendida por ERC, a la cual se ha añadido JxCat, se aleja "de lo que tendría que estar hoy sobre la mesa: la amnistía para todas las represaliadas, el reconocimiento de la autodeterminación y una propuesta de izquierdas que realmente responda a las necesidades del conjunto de las clases populares y trabajadoras".

Por todas estas razones, los cupaires alertan de que "hay que estar preparados para que el fracaso de la mesa no se convierta en una frustración para el movimiento popular independentista". Al mismo tiempo insisten en que las reivindicaciones del independentismo no caben dentro de la Constitución y que la única manera de salir adelante es a partir de una rotura del marco legal establecido.

La cita de hoy entre presidentes ha servido por agendar el inicio de la primera sesión de la mesa de negociación entre gobiernos, que será presidida por Torra y Sánchez y se celebrará antes de que acabe este mes de febrero. Desde Zapatero que un president del gobierno de España no visitaba el Palau de la Generalitat para reunirse con el jefe del ejecutivo catalán.