La CUP reitera su ofrecimiento para entrar en la Mesa del Parlament para investir a Carles Puigdemont. Así lo ha asegurado el diputado Vidal Aragonès este martes, que ha señalado que sería una "respuesta a la altura" a la respuesta represiva del Estado. "Nuestros diputados pueden asumir políticamente y personalmente las repercusiones represivas que pudiera tener", ha sostenido. No obstante, no han recibido ninguna respuesta de JxCat y ERC.
En este sentido, Vidal Aragonès ha defendido la investidura de Puigdemont "en clave democrática, política y restitutiva," porque el líder de JxCat "representa un independentismo avanzado que no está por retroceder". Aunque ha celebrado las medidas cautelares dictadas por la ONU en el caso de Jordi Sànchez, ha indicado que de momento eso no cambia su posicionamiento sobre la investidura.
Por otra parte, el diputado anticapitalista ha denunciado la actuación de los Mossos d'Esquadra por sus últimas actuaciones y ha exigido responsabilidades al delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo. En este sentido, ha condenado el uso de pistoleras de balas de goma para disparar salvas, golpes de porra contundentes por encima de la cintura y una "conducción ilegal" de las furgonetas que "quería causar pánico y poco" entre los concentrados.
Ante esto, los cuperos reclaman una "respuesta colectiva" del pueblo catalán. "Paralizar el país es una de las medidas necesarias. Cada vez que no damos una respuesta colectiva masiva, la respuesta represiva se incrementará", ha advertido. Ha reiterado que su apuesta pasar por la "desobediencia civil no violenta".