Ayer lo hizo Junts per Catalunya y hoy ha sido el turno de la CUP: presenta enmienda a la totalidad a los presupuestos del Estado. El mismo día que finaliza el plazo para registrar enmiendas, que se votarán la semana que viene, el partido anticapitalista ha justificado que estas cuentas públicas "no responden a las necesidades reales de la población en un momento extraordinario como es la presente crisis económica y social". De esta manera, ERC será la única formación independentista —con los cuatro diputados del PDeCAT— que no pondrá obstáculos a la tramitación.

En un comunicado, los cuperos aseguran que "sin una política redistributiva valiente en relación a la fiscalidad, y no sólo medidas cosméticas como las que están llevando a cabo el gobierno del PSOE y Unidas Podemos, no habrá ingresos suficientes para paliar la crisis social". Así, constatan que los ajustes fiscales son insuficientes: "no afectan ni siquiera al 1% más rico". Y el crecimiento del gasto previsto corresponde a los fondos europeos, que avisan que "estarán condicionados a recortes exigidos por la UE en materia laboral, de pensiones o fiscal".

"Los titulares en prensa hechos por el actual gobierno del Estado sobre políticas sociales no van acompañados de partidas presupuestarias concretas", aseguran en el comunicado.

Entre las críticas de la CUP está también el aumento del gasto militar o la subida de un 6,9% del presupuesto de la Casa Real. Consideran "intolerable" que los Borbones reciban medio millón más que el año pasado.

Aparte de eso, constatan que no hay ni rastro de la derogación de la ley mordaza, de la reforma laboral o de la ley de extranjería, ni "ningún gesto para la resolución del conflicto democrático con Catalunya".