Las herramientas para defender la escuela catalana y blindar la inmersión lingüística son algunos de los puntos donde más choca la CUP con el Govern. Ya se plasmó con la ley del catalán para revertir el 25% del castellano, acuerdo al cual los cupaires no se sumaron. Y este miércoles se ha constatado de nuevo esta distancia en el Parlament de Catalunya cuando el diputado de la CUP, Carles Riera, ha hecho una interpelación a la consellera de Educació, Anna Simó. Durante sus intervenciones, Riera ha acusado al actual ejecutivo y los anteriores de la Generalitat de no aplicar la inmersión lingüística: "Es un fracaso por incomparecencia porque en los lugares donde sí que se ha aplicado se ha hecho, además, sin los recursos necesarios para hacerlo en condiciones adecuadas". El también secretario cuarto de la Mesa del Parlament ha apuntado que en un contexto donde las consecuencias del retroceso del catalán son cada vez más "severas", se está generando un escenario de "segregación social" por razones de lengua.

En su discurso, Carles Riera ha radiografiado una situación de "regresión" de la siguiente manera: "El castellano es la lengua hegemónica desde el punto de vista del uso social y también en el ámbito escolar desde el punto de vista de la comunicación efectiva". Ante eso, ha recordado que hay cada vez "más ataques del Estado y de la judicatura para garantizar que el catalán vaya retrocediendo y que desaparezca como lengua común y de uso vehicular". "Hay una debilidad por parte de la Generalitat para rebatirlo y de las políticas impulsadas, lo que tendríamos que esperar es una política muy activa y agresiva (en el sentido positivo del término) para revertir la situación", ha añadido el cupaire, calificando las medidas adoptadas de "adaptativas" más que "activas". Por este motivo, Riera las ve "ineficientes" y ha defendido que no se pueden hacer decretos leyes que lo que hacen es "incorporar las tesis principales de los tribunales españoles, que es que el castellano sea lengua curricular y, por lo tanto, vehicular". Paralelamente, el cupaire ha pedido al Govern modificar y "corregir" este último decreto ley para responder a las últimas sentencias del TSJC porque sino se tendrá que decir que es una norma "de bilingüismo".

Anna Simó sostiene que acusarlos de no hacer "nada" para defender la inmersión lingüística no es "realista"

Por su parte, la consellera de Educació, Anna Simó, ha rebatido que no podía estar de acuerdo con que la CUP diga que las medidas adoptadas sean "débiles": "No es de recibo que nos acusen de negligencia —Riera ha apuntado con posterioridad que no había utilizado este término— y de no hacer nada para defender la inmersión lingüística porque no es una acusación realista". La titular del Departament d'Educació ha hecho bandera que desde la conselleria que encabeza "hace años que se trabaja para preservar el modelo de escuela catalana ante ataques jurídicos, políticos y mediáticos". "Me duele que la CUP hablara de dejadez o desidia durante la campaña electoral", ha añadido. Simó ha hecho un llamamiento al grupo anticapitalista a sumarse al pacto por la promoción de la escuela catalana y poder intentar llegar a acuerdos referentes al decreto ley que aprobó recientemente el Govern.

En el turno de réplica, Carles Riera ha insistido en que no se puede aceptar el "planteamiento bilingüe" que quiere "imponer" el TSJC y ha criticado de nuevo que el decreto hace que el Govern asuma el "modelo de conjunción lingüística": "Se está definiendo un modelo que en las condiciones actuales nos conduce a una escuela bilingüe y a un retroceso del catalán como actualmente". En este contexto, el secretario cuarto de la Mesa del Parlament ha planteado adaptar algunas medidas a las realidades de cada territorio dentro del país o, entre otros, que también haya actividades extraescolares de lengua catalana o se fomente un plan de lectura en catalán.