La CUP ha presentado la campaña Que no nos roben la vida, centrando su discurso en propuestas anticapitalistas: criticar la banca, las multinacionales y el papel de las patronales y potenciar el sector público y la redistribución de la riqueza.
Hace demasiado que unos pocos juegan con la vida de tothom#QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida #QueNoEnsRobinLaVida pic.twitter.com/ATtyfYwlnu
— CUP Países Catalanes (@cupnacional) 21 de mayo de 2020
En el primer vídeo que se ha distribuido, de más de cinco minutos, no aparecen referencias ni símbolos que apelen a la independencia de Catalunya o la vía unilateral. Las imágenes y los mensajes se concentran en denunciar las estructuras capitalistas y la defensa de las clases trabajadoras, y la cuestión nacional se limita a hablar de soberanía, autodeterminación e independencia en uno de los puntos que asegura que se abordará dentro de los derechos y libertades de las personas.
En el vídeo aparecen varios personajes con caretas blancas, trajes oscuros y corbata, y llevan carteras con los nombres de diferentes energéticas, bancos y multinacionales, y una del ejército español. Todos juntos, celebran una gran comida sin restricciones ni miramientos, simbolizando como se reparten entre ellos lo que tendría que ir para todos los ciudadanos.
La diputada al Congreso Mireia Vehí y la portavoz del Secretariado Nacional de la CUP Maria Rovira irrumpen en escena con un mitin político donde denuncian a aquellos que, según la formación, se enriquecen a costa del trabajo, de los alquileres y de la vida de la gente trabajadora. "Quizás nos llamarán utópicos, socialistas, feministas, ecologistas o que pedimos lo imposible, pero hemos decidido que lucharemos por vivir y para que no nos roben la vida", reivindica Rovira, por ejemplo.
El vídeo acaba con varias personas con camisetas de la propia campaña de la CUP tirando una especie de polvos de colores sobre los hombres de las caretas sentados en la mesa de la gran comida, obligándolos a marcharse y estropeando su fiesta.
La campaña, que contará con varias acciones por toda Catalunya, se desplegará en ejes temáticos, y persigue el objetivo "de evidenciar la crisis sistémica del capitalismo patriarcal y plantear un nuevo modelo posible basado en la justicia social y la redistribución de la riqueza", según el partido.
La iniciativa quiere, además, poner el acento en la promoción del sector público, la redistribución de la riqueza, el derecho a una vida digna —que incluye derecho a la vivienda, derechos laborales, soberanía alimentaria y ecologismo— y, finalmente, la independencia, los derechos y libertades —que contemplan la regularización de personas migradas, el derecho a la autodeterminación y la soberanía política.
La CUP asegura que la propuesta política basada en estos cuatro ejes se concreta en medidas de "redistribución de la riqueza, como impuestos a las grandes fortunas, la nacionalización de sectores estratégicos o el desarrollo de unos servicios públicos universales, de calidad y fuertes, que permitan garantizar derechos para el conjunto de la población".
Por último, la formación asegura que "en el contexto actual y ante la grave situación con que se encuentra buena parte de la población, se ha escogido para la cartelería de la campaña lemas de denuncia que identifican claramente aquellas reivindicaciones esenciales para revertir al modelo actual y construir otra forma de vivir". Los lemas se acompañan del nombre de la campaña y del emblema "unidad popular", que también cierra el vídeo de presentación.