Cada uno a su manera, el unionismo en bloque ha cerrado filas este martes en primer lugar contra el presidente del Parlament, Roger Torrent, por su decisión de plantar al rey Felipe VI en la recepción de Mobile World Congress. Ciudadanos, el PSC y el PP también se han puesto de acuerdo a la hora de tirar por el suelo una eventual candidatura a la investidura del número dos Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, hoy en la cárcel.

Sobre este último punto, la líder de Ciudadanos en Catalunya, Inés Arrimadas, ha dicho que con propuestas así los partidos independentistas sólo quieren "alargar el procés, el lío y la confrontación", y les ha acusado de "vivir del procesismo". En una rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces, ha dicho que no quiere situarse en el escenario de un debate de investidura de un candidato que se encuentra en prisión provisional.

"¿Estamos dando por hecho que un señor que subió a los coches de la Guardia Civil será presidente de la Generalitat?", ha preguntado. "No quiero situarme en este escenario", ha añadido. Sobre si irán a una instancia superior contra la resolución de JxCat, después de que haya sido tumbada su reconsideración, ha dicho que esperarán a ver cómo llega la propuesta al pleno de este jueves.

Con respecto al papel de Torrent durante el pasado fin de semana, Arrimadas le ha pedido que deje el cargo si lo que quiere hacer es "mítines de Esquerra Republicana". Ha sostenido que un presidente del Parlament debe representar a todo el mundo. También ha cargado contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. "Este tipo de confrontaciones visibilizan todavía más el conflicto institucional, y no ayuda en nada", ha valorado. Su grupo ha registrado una queja formal contra Torrent.

 

PSC: "Sería un error político"

La portavoz del PSC, Eva Granados, ha avisado de que "se tiene que hacer una investidura como dice la ley", pero al mismo tiempo tiene que ser con "personas que puedan ejercer sus funciones con plenitud". Proponer a Sànchez como candidato a la presidencia, ha asegurado, sería un "error político". Ha mostrado su sorpresa por el "método" de las negociaciones. "No sabemos qué quieren hacer con Catalunya, y es más importante quien tiene que dirigir TV3 que el president de la Generalitat", ha señalado.

Sobre el papel de Roger Torrent y Ada Colau, la dirigente socialista se ha limitado a decir que las dos autoridades "tendrían que tener una actitud institucional" ante actos como el del domingo pasado. "La candidatura de Barcelona fue un éxito por parte de todas las instituciones, y haríamos bien el conjunto de las instituciones de apoyar para que se mantenga así", ha afirmado en este sentido.

Granados ha reivindicado que su propuesta de resolución es la única que activa el reloj de los dos meses hasta la convocatoria automática de elecciones, que ha comparado con un "acto equivalente" a una investidura fallida del que hablaban los letrados en su informe. Sobre la propuesta de JxCat, ha descrito como "premio de consolación" la legitimación que se hace de Puigdemont.

PP: "Sólo son cosquillas para el Estado"

Finalmente, el portavoz del PP en el Parlament, Alejandro Fernández, ha querido advertir al independentismo sobre su estrategia, que ha tildado de "provocación/autolesión". Se ha referido tanto al "boicot a la monarquía" en la recepción del domingo del Mobile World Congress como la eventual propuesta de Jordi Sànchez como candidato para una investidura efectiva.

"Eso sólo son cosquillas para el Estado", ha asegurado Alejandro Fernández, que ha avisado de que con sus acciones sólo perjudican la gobernabilidad y el autogobierno de Catalunya, el prestigio de sus instituciones y, en el caso del MWC, "miles de personas que verían sus puestos de trabajo gravemente afectado" si el congreso se va de la capital catalana.

Fernàndez ha pedido a Torrent que ejerza una representación institucional "para todos", que abra una nueva ronda de contactos y que agilice los trámites para tener un Govern cuanto antes mejor.