Nuevos argumentos del unionismo para intentar arrancar unos cuantos votos en Andalucía a costa de Catalunya. Este jueves ha tocado explotar las huelgas de funcionarios que piden que se reviertan los recortes en el sector público catalán. Tanto PP como Cs han aprovechado las protestas para cargar contra el Govern de la Generalitat en sus actos del día.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que lleva el peso de la campaña junto con Inés Arrimadas, hablaba de la situación como "surrealista" y "preocupante". Desde Córdoba, ha acusado a "Torra, Puigdemont y Rufián" de estar más pendientes de "una república catalana inexistente y de un exilio que es una huida" que de lo que pasa a Catalunya. "Más allá de las ilusiones de los separatistas la realidad es cruda: hay listas de espera, los funcionarios no han recuperado hasta ahora la paga de Navidad y las locuras separatistas han perjudicado a los catalanes más que a nadie", explicaba Rivera en una ciudad dónde la situación catalana influye más bien poco.

Eso, sin embargo, no hace desistir Rivera de repetir una vez y otra el discurso antiindependentista. "Mientras abren nuevas embajadas y quieren gastarse dinero en el procés, hay colas en la sanidad", ha acabado, tachando de "muy injusto" que "más de la mitad de los catalanes no sea separatista" pero Cs no pueda gobernar.

Casado quiere "poner orden" con un 155 indefinido

Se ha apuntado al mismo discurso desde Málaga el líder del PP, Pablo Casado, que ha ido un paso más allá y ha insistido en la necesaria aplicación inmediata del 155 para "poner orden" en Catalunya después de las protestas de funcionarios. Lo quiere aplicar "por tiempo indefinido", añadiendo las medidas que el gobierno de Mariano Rajoy "no "pudo aplicar" y nombrando desde Madrid a todo el Govern.

"La Generalitat es incapaz de responder a los mínimos baremos democráticos", ha criticado, refiriéndose al Ejecutivo de Torra como un "Gobierno fallido". Ha asegurado que las huelgas se han originado porque se "está malversando con las competencias asumidas y prevaricando al dedicar sus recursos públicos al procés".

Ha utilizado los mismos argumentos que Rivera para cargar contra la reapertura de delegaciones exteriores del gobierno catalán. "Abren embajadas con el dinero público mientras tienen colapsadas las listas de espera y mientras adoctrinan en los colegios", ha asegurado, añadiendo que "pagan el alquiler de la mansión de Waterloo pero son incapaces de abonar las pagas retrasadas a los funcionarios".

pablo casado pp - efe