El forcejeo continúa en Ferraz, después del choque de poder entre los barones críticos y la comisión ejecutiva de Pedro Sánchez. Los primeros no reconocen la legitimidad de la ejecutiva tras las 17 dimisiones e insisten en que sea disuelta, pero Sánchez se niega. Ante la indignación, los críticos han contraatacado: la presidenta de la Mesa del Comité Federal, Verónica Pérez, se ha personado en la sede de Ferraz para solicitar la convocatoria de la comisión de ética y garantías estatutarias, para que esta estudie los acontecimientos y acto seguido pasar a formar una gestora: "La máxima autoridad soy yo", ha sentenciado Pérez.

"No quiero pensar que nadie está secuestrando a la comisión de garantías del partido, vengo a ejercer mi responsabilidad como presidenta", ha dicho Pérez, rodeada de una nube colosal de periodistas que la esperaban a la entrada. La tensión es muy elevada hasta el punto de que emisarios de la actual comisión ejecutiva –reunida dentro del edificio este lunes– han repartido un documento en la puerta donde deslegitimaban los actos Pérez de tomar las riendas del partido y asumir de facto el poder de Ferraz.

"Verónica Pérez ha hecho este llamamiento de forma unilateral sin contar con el resto de componentes de la mesa de este órgano, excediendo las competencias atribuidas a su función" hacen constar como primer punto del escrito. En segundo lugar, vuelven a ceñirse al reglamento para afirmar "su función es exclusivamente presidir los debates del comité (...) es más, el reglamento de la comisión federal de ética y garantías sólo puede ser convocada por su secretario a instancias de su presidenta", exponen. Por este motivo, consideran nula toda convocatoria que la presidenta pueda llevar a cabo durante el día de hoy.

Pérez ha disparado apelando a la imagen del PSOE. "Cualquier militante sabe que cuando dimite el secretario general o le dimite más de la mitad, queda disuelta. Creo que intentar cualquier maniobra estatutaria o reglamentaria para atrincherarse en Ferraz no es lo que merece este partido", se ha lamentado. El secretario de organización, César Luena, se valió del punto 36. O de los estatutos para afirmar que el único órgano capaz de disolver otro órgano es la comisión ejecutiva, que tiene que convocar a un comité federal y más tarde un congreso extraordinario. Por lo tanto, no reconocen la creación de la gestora, en virtud de la ley socialista.

Pérez se marcha de la sede

Después de dos horas, Pérez ha abandonado la sede sin ser recibida por nadie de la organización. "No entiendo cómo se puede interpretar que yo o cualquier militante socialista puede ser una amenaza, o por qué no nos dejan acceder a las dependencias de Ferraz", lamentó la presidenta. Esta se defiende que parte de su trabajo consiste en preparar el comité federal del sábado, y tras los eventos ocurridos, ahora tendría "más que nunca" que en "plena seguridad jurídica" algún órgano estudiara la causa

El dimitido secretario de Política Federal, Antonio Pradas, ha denunciado que Pérez ha sido "escoltada" por dos guardias de seguridad por orden del "compañero" César Luena y advirtió: "Espero que no la secuestren también".

A continuación de la presidenta, ha abandonado la sede la líder de las Islas Balears, Francina Armengol, miembro de la ejecutiva. La posición de Armengol ha sido la de mantenerse fiel a las palabras de Luena, en cuanto a la "democracia interna" y la decisión de las bases en un congreso extraordinario sobre la nueva ejecutiva, tras convoca un comité extraordinario.

En ese sentido, fuentes del sector sanchista explicaron a El Nacional que una gestora no constaba en ningún caso en los estatutos del partido y que el debate era "de fondo" –sobre la gobernabilidad– y no tanto sobre la figura de Sánchez . Las fuentes aseguran que el comité se debe convocar "cuanto antes", y que no hay una negociación posible en estos momentos para que los dimisionarios no reconocen como legítimo el poder ejecutivo, y viceversa.