La polémica incendió las redes y parte de la opinión pública con el tuit del Estado Mayor de la Defensa conmemorando como efeméride el 18 de julio, es decir, el golpe de Estado franquista, que se calificaba de "alzamiento cívico-militar". El Ejército rectificó con otro tuit después, pero los grupos del Congreso forzaron la comparecencia de la ministra María Dolores de Cospedal para pedirle explicaciones. La cuestión es que el tuit ha dejado al descubierto un debate de más envergadura y es que el 18-J se venía celebrando también en tiempos del gobierno del PSOE, que tampoco lo eliminó.
Así se ha excusado la ministra de Defensa durante su asistencia extraordinaria a la comisión de este miércoles. Cospedal ha dicho a los socialistas que, quizás, los encargados de recopilar efemérides habrían pasado por alto esta porque se debieron fiar de la Ley de Memoria Historia (2005), impulsada por José Luis Rodríguez Zapatero. "Por mucho que algunos clamen ahora airados y que cuando tuvieron la competencia no hicieron nada", ha dicho la ministra del Partido Popular, sobre los 12 años en qué se ha celebrado por parte de los socialistas, e incluso, cuando Julio Rodríguez, de Podemos, era JEMAD.
Los socialistas se sintieron interpelados, y sobre todo Zaida Cantera, que antes de ser diputada formó parte de las Fuerzas Armadas. Cantera ha denunciado que en el Ejército este tipo de cuestiones no se resolvían con un tuit –porque no son fruto de una decisión del momento– sino que las efemérides respondían a un proceso de revisión administrativa y decisional. Aquí ha lamentado que no se habían pedido responsabilidades a los altos mandos responsables del ámbito, y ha denunciado que en los cuatro años del PP no se había suprimido la conmemoración.
La coincidencia entre los principales partidos españoles no ha pasado por alto para ERC, quien ha señalado la "enfermedad" del franquismo para "reconocerse a sí mismo". Joan Olòriz ha explicado que el suceso era "odioso" porque supuso la sangre de miles de personas durante la guerra y la dictadura. Es más, ha relatado que había provocado muchas muertes en jefes militares. Por tanto, veía un insulto conmemorar el día pues "fue una acción para destruir al Ejército", ha dicho sobre el pronunciamiento de Francisco a Franco, reivindicando los mandos fieles a la República
La portavoz de Defensa del PDeCAT, Miriam Nogueras, calificó la orden militar de "apología del golpe franquista" y se ha quejado de que no haya tenido consecuencias, al tiempo que el Gobierno sí actuaba con el proceso soberanista. "Es indecente que la contundencia que no tienen con quienes ensalzan la dictadura sí la tengan con los políticos y ciudadanos de Catalunya que pacíficamente quieren ser un Estado", le ha dicho a Cospedal. "Se ha normalizado lo que en otros países como Alemania o Italia sería impensable. El Ejército está sometido al control del gobierno", zanjó la portavoz.
Juan Antonio Delgado, de Unidos Podemos, ex Guardia Civil, ha recogido el guante de Nogueras y reprochó a la ministra el entierro del general Sanjurjo en Melilla, o su visita a la tumba de un aviador franquista. "Observo en usted cierta pasividad cuando ocurren estos hechos", añadió. Por ello, ha pedido medidas para que no vuelva a pasar. Aquí se ha sumado Mikel Legarda, del PNV. Y desde Ciudadanos, Miguel Gutiérrez dijo a Cospedal que no se habría producido ninguna polémica si hubiera abierto una investigación sobre el suceso antes para resolver la situación.
Ante la insistencia de los grupos, Cospedal ha explicado que el Instituto de Historia y Cultura Militar ya había revisado hasta 2.390 efemérides, desde empezó la tarea en el 2004. Ahora bien, la ministra se ha marchado insinuando que no veía necesaria la sesión, recordando la tarea que los cuerpos de seguridad habían llevado a cabo los meses de julio y agosto. Y para quitar hierro a la polémica del tuit, el diputado del PP, Ricardo Tarno, ha cerrado con que las fuerzas armadas habían intentado usar un lenguaje "desenfadado y habitual", pero que no volvería a pasar.