El lunes de Pascua es festivo en Catalunya, pero no en el resto del Estado. Este 13 de abril supondrá un cambio de rasante en las restricciones del estado de alarma fijado por Pedro Sánchez el pasado 14 de marzo. Después de dos semanas de confinamiento total, durante el cual sólo han podido moverse los trabajadores de los servicios esenciales, el próximo lunes se levanta la prohibición de movimientos a los que se dedican a trabajos no esenciales. Ante esta nueva situación, el Gobierno pide a empresas y trabajadores que garanticen las recomendaciones de distancia e higiene.
"Que los profesionales que vuelvan a trabajar mantengan las medidas recomendadas de distanciamiento, higiene y protección", ha pedido la responsable del equipo de coordinación técnica del ministerio de Sanidad, Maria José Sierra. En nombre del ejecutivo, ha querido defender que el retorno al trabajo estará "muy controlado y vigilado".
El argumento que esgrimen los responsables de la gestión de la crisis del coronavirus en España es que "las medidas adoptadas las dos últimas semanas, la pasada y esta, tenían el objetivo principal de garantizar que las UCI podrían soportar la carga". En Moncloa entienden que este riesgo de colapso ya se ha sorteado y por eso apuestan para levantar un poco la barrera contra el virus. "Volvemos a la situación que ya estaba dando resultados hace dos semanas y que consiguió disminuir la transmisión".
Sierra ha reconocido que "nadie en el mundo tiene la solución ni los criterios claros" y que habrá que ir viendo día a día. Con todo, ha situado la detección y el aislamiento precoz de los casos como la clave para poder hacer frente a la pandemia en condiciones. La próxima semana el Estado empezará el estudio de inmunidad de la población, con tests a una muestra de 62.000 españoles. Someterse a la prueba será voluntario.