"No lo veo". Esta es la respuesta que Pepe Blanco, exportavoz del Gobierno del PSOE que lideró José Luis Rodríguez Zapatero, ha declarado, en relación con la posibilidad de contar con el apoyo de los nacionalistas catalanes para la formación de gobierno. Las declaraciones se han producido esta mañana, a su llegada al comité federal que el PSOE celebra hoy en Ferraz, y en medio del desfile de los dirigentes en la puerta de la sede.

Blanco considera que un pacto de izquierdas entre "Podemos e Izquierda Unida" con "apoyo de Ciudadanos" es la alianza que sería aceptada por la mayoría de sus compañeros. Por este motivo, ha situado el foco de atención en C's, quien "tiene el dilema", y deberá aclararse.

El líder de C's, Albert Rivera, se ha mostrado en varias ocasiones contrario a facilitar un gobierno en el que esté Podemos –vía abstención–. En consecuencia, las posibilidades de gobierno del PSOE tendrían que pasar –en lógica aritmética– por un acuerdo entre IU, Podemos, PNV y la abstención de los nacionalistas catalanes –Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Democràcia i Llibertat (DiL)–.

Sin embargo, ERC y DiL han manifestado que, en la situación actual, votarían 'no' a Sánchez. El PSOE piensa evitar su apoyo –y el de la formación Bildu–, y establecer esta condición a Sánchez. La situación quedaría entonces bloqueada, a pesar de que Blanco ha afirmado que "no es posible un gobierno con el PP", y hace falta un gobierno "reformista y regeneracionista".

Lambán, las renuncias

El pacto entre C's, Podemos e IU también ha sido la posición de Javier Lambán, secretario general del PSOE Aragón. Para Lambán, ningún partido puede obligar a otro a "renunciar" a los puntos incluidos en su programa. Ahora bien, aquello que se acuerda después, en la formación de gobierno, puede ser diferente. Lambán hacía referencia al referéndum que los podemitas piden para Catalunya, y que suponía la línea roja para pactar con el PSOE.

Asimismo, ha recordado que "el secretario general ha sido contundente en su voluntad de no buscar apoyo en los nacionalistas catalanes".

Díaz, "respeto"

"Cansada" es como se ha manifestado la presidenta del PSOE andaluz, Susana Díaz, en relación con la actitud de Pablo Iglesias. Susana considera que el líder de Podemos "falta al respeto" a los militantes socialistas, a sus dirigentes y al expresidente Felipe González" con sus demandas –como la vicepresidencia del Gobierno, que Pablo reclamó para sí mismo–. Por eso, Pablo tendrá que "replantear" sus puntos, si quiere llegar a un acuerdo.

Asimismo, Díaz ha rechazado contundente cualquier posibilidad de aproximación a "Rajoy y al PP", a la vez que ha pedido "respeto por los debates internos de los partidos", ya que solamente así será posible "recuperar el respeto de los ciudadanos".

Hernández, "el mensaje claro"

A su llegada, los socialistas madrileños han sido contundentes. "Hemos venido con un mensaje claro y es dar apoyo a Sánchez, y que explore todas las posibilidades de llevar a cabo un gobierno de cambio". Estas han sido las palabras de Sara Hernández, secretaria general del PSOE-M, quien ha recalcado la voluntad "de acabar con los cuatro años de Rajoy".

Tudanca, "no contundente"

Luis Tudanca, secretario general del PSOE en Castilla y León, se ha mostrado claro al defender que "la hoja de ruta la marcó el comité federal: un 'no' contundente al PP". Tudanca, preocupado "por el futuro del país", ha dicho que va a pedir, "responsabilidad y unidad".

Antes que ellos, también han llegado el presidente de la Comunitat Valenciana y secretario general del PSPV, Ximo Puig, el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el líder del PSC, Miquel Iceta.