El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó al Ministerio del Interior de que se iba a producir una entrada masiva de personas desde Marruecos. Fuentes anónimas vinculadas a la seguridad del Estado han explicado este lunes a la Cadena SER que dieron diversos avisos a la cartera a cargo del ministro Fernando Grande-Marlaska durante las semanas previas al asalto masivo a la frontera que se produjo en Ceuta el jueves pasado.
"Interior tenía muchas advertencias por parte del CNI", señalan las citadas fuentes anónimas a la cadena radiofónica. Sin embargo, mantienen que el ministerio de Marlaska desoyó los avisos. También apuntan a que la frontera en la pequeña ciudad autónoma española fronteriza con Marruecos estaba "infradotada" de medios de seguridad. "Estas personas no habrían entrado a España si Interior hubiese tomado medidas para evitarlo", apuntan las fuentes conocedoras.
Las mismas fuentes trasladan que existe malestar en el seno del CNI por estas circunstancias y porque el ministro Grande-Marlaska afirmó en declaraciones desde Ceuta que no había sido informado por parte del servicio de inteligencia español de lo que podía suceder. "Interior trata de poner el foco en otro frente para no asumir su propia responsabilidad; la frontera estaba infradotada de medios de seguridad", insisten.
Por otro lado, estas fuentes vinculadas a la seguridad del Estado apuntan como punto de inflexión que ha favorecido el asalto a la frontera la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 8 de julio. Esta resolvió que no se pueden realizar devoluciones en caliente de inmigrantes que hayan entrado a nado en Ceuta y Melilla, lo que, según estas fuentes, provocó un "efecto llamada" al otro lado de la frontera y movilizó a las mafias que propician la entrada irregular de personas desde Marruecos.
Interior mantiene que no recibió ningún aviso, pero admite un aumento reciente del flujo de migrantes a nado
Interior, por su parte, ha mantenido que no se recibió "ningún tipo de aviso" por parte del CNI. El ministro Grande-Marlaska aseguró que no hay ningún informe del servicio de inteligencia español que apuntara a que podría ocurrir una situación como la del día 30 de julio. Lo que sí que admiten desde el Gobierno es que desde mediados de julio se había producido un aumento del flujo de llegada de migrantes en Ceuta nadando alrededor de la valla fronteriza. Según Interior, a medida que se advirtió esto, se reforzó el dispositivo que controla la frontera. Asimismo, el Ministerio que dirige Marlaska avisó a Migraciones que la situación iría "para largo" y señaló que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se podría tensionar de manera crítica.
El CNI no ve una operación articulada desde Rabat, sino oportunismo
Por otro lado, fuentes del CNI han señalado a El País que creen que la entrada masiva de miles de inmigrantes marroquíes en Ceuta no fue planeada por las autoridades marroquíes. Si bien se ha especulado sobre una acción intencional de Marruecos para ejercer presión sobre España por su acercamiento a Argelia y en sus pretensiones sobre las ciudades autónomas españolas en el norte de África, los servicios de inteligencia españoles no ven un plan organizado por Rabat, sino más bien un acto de oportunismo por interés por parte de las autoridades marroquíes ante un fenómeno que ya se estaba produciendo. El asalto masivo se originó por un bulo difundido en las redes sociales a partir de la citada sentencia del Supremo sobre que los migrantes que cruzaran serían acogidos y regularizados; y, según el CNI, las autoridades marroquíes dejaron hacer y levantaron la vigilancia fronteriza. De esta manera, apuntan los servicios de inteligencia españoles, Marruecos ha puesto sobre la atención de todo el mundo sus pretensiones sobre Ceuta y Melilla —en un contexto internacional en el que el actual Gobierno se encuentra enemistado con los ejecutivos de Estados Unidos e Israel, países con los que Marruecos tiene buenas relaciones—.
