La CGT ha llevado a los tribunales al Departament d'Interior i Seguretat Pública por la infiltración de dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de docentes. El sindicato ha presentado un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) por una supuesta "vulneración de derechos fundamentales". Lo ha explicado en rueda de prensa la secretaria general de Ensenyament del sindicato, Laura Gené, quien ha justificado la acción judicial como una medida para defender "los derechos de reunión, de sindicalizarse y el legítimo derecho de protesta". Gené asegura estar preocupados por la situación y el hecho de que se “reconozca que es un error”, en referencia a las explicaciones que ha dado este miércoles la consellera de Interior, Núria Parlon, y el director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero.

"Con un PSC así, casi que la extrema derecha ya la tenemos gobernando. Estamos preocupados porque lo que fueron a salvar ayer, desde nuestro punto de vista, tanto Parlon como Trapero, fue la imagen de los Mossos d'Esquadra", ha dicho Gené. En la misma línea que USTEC, la miembro sindical ha recriminado que no dieron explicaciones sobre el porqué de este operativo y bajo qué indicios se ordenó y ha apuntado que "es evidente que esto ha ocurrido otras veces". Por su parte, la abogada de la federación de Ensenyament de la CGT, Mireia Salazar, ha explicado que el recurso se dirige "de forma específica" contra la dirección general de los Mossos. En este sentido, el sindicato ha reclamado a la policía catalana toda la documentación relacionada con infiltraciones policiales efectuadas en los últimos 10 años.


De hecho, Salazar ha exigido que se les remita el expediente administrativo completo sobre la infiltración en el Institut Pau Claris de Barcelona, ​​así como toda la información sobre quién ordenó el operativo, bajo qué condiciones y qué ponderación se hizo de afectación a los derechos fundamentales bajo el argumento de sostener el orden público. La abogada recordó que las agentes infiltradas, que iban de paisano, no se identificaron como tal, sino con una "identidad falseada", diciendo que eran docentes. "Dada la gravedad de los hechos, tras las aclaraciones de la Conselleria de Interior, queremos que se nos remita toda la información", ha dicho antes de asegurar que esta actuación pone de manifiesto una criminalización del movimiento sindical.

Este es el primer recurso contra la infiltración de los Mossos, aunque los servicios jurídicos de los sindicatos educativos USTEC y La Intersindical también están trabajando para presentar sus respectivas demandas por estos hechos, y desde CGT no descartan que se puedan unir todos más adelante.