Ceuta vuelve a ocupar este viernes el centro de las portadas, y nada hace pensar que desaparezca pronto. A punto de cumplirse un mes de la llegada masiva de cerca de 80.000 migrantes que cruzaron la frontera a finales de julio, la tensión en la ciudad autónoma ha llegado a un punto crítico hasta convertirse en un polvorín a punto de explotar. El cansancio de una población que ha visto alterada su vida cotidiana ha derivado en estallidos de violencia, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez continúa sin encontrar una salida que permita recuperar la normalidad. La imagen que se repite en casi todos los diarios es la misma: fuego, humo, policías y los restos de los campamentos improvisados de los migrantes. Grupos de ceutíes han incendiado tiendas y pertenencias en las playas, han aparecido patrullas de autodefensa y algunos manifestantes han intentado impedir que voluntarios de la Cruz Roja repartieran comida y agua a los migrantes instalados en la playa de El Trampolín. El ABC la ha bautizado como "la zona cero del hartazgo y la furia", una expresión que resume bien el clima que transmiten las primeras planas.
Pero las portadas catalanas dejan espacio también a otra fotografía que hacía mucho tiempo que no tenía este protagonismo: las esteladas han vuelto al Spotify Camp Nou y, con ellas, también a las portadas. Este jueves lucieron masivamente en las gradas del estadio blaugrana como respuesta a la agresión policial sufrida por un joven aficionado menor en Elche el pasado domingo. No hubo homenaje a los campeones del mundo del Barça, pero sí una exhibición de simbología independentista y una nueva demostración futbolística del equipo de Hansi Flick, que derrotó al Athletic Club por 2-0 (con goles de Raphinha y Fermín), en un marcador que quedó corto gracias, sobre todo, a las paradas de otro campeón del mundo, el portero Unai Simón.
Así, las portadas de este viernes quedan atrapadas entre dos imágenes muy diferentes pero igualmente potentes. En Ceuta, el fuego de una crisis que después de un mes ha saltado del malestar al enfrentamiento. En Barcelona, unas esteladas que parecían haber desaparecido del paisaje mediático y que de repente vuelven a ocupar gradas y periódicos. Ceuta quema; las esteladas resucitan. Y a muchos kilómetros de distancia, en un rincón de algunas portadas aparecen las cifras de víctimas que suben a cada hora a causa de la devastadora riada en la frontera entre Nepal y China que arrasó todo lo que encontró a su paso y que ya supera los 470 muertos y más de 1.400, mientras la ciencia busca las razones que causaron esta catástrofe. Más allá de la política, también aparece en algunas portadas el robo del tesoro de Villena. En cambio, una noticia que sorprende que no aparezca en ningún sitio es la muerte del genocida Ratko Mladić, el carnicero de Srebrenica.
El fuego de Ceuta lo devora casi todo
En la prensa de Madrid, Ceuta no deja prácticamente espacio para nada más. El País abre con "El estallido de brotes de violencia agrava la crisis migratoria en Ceuta" y convierte en fotografía principal el fuego que quema en uno de los campamentos. El diario destaca que un grupo de ceutíes incendió el asentamiento de la playa Benítez y que doce marroquíes han sido detenidos por atacar a militares españoles en una emboscada.
El ABC eleva aún más el tono y titula: "La policía identifica radicales infiltrados en la invasión de Ceuta". Según el diario, varios cabecillas promoverían acciones violentas entre los migrantes y los incitarían a tomar la ciudad. Debajo, una gran fotografía de las llamas acompaña otro titular cargado de intención: "El Trampolín, la zona cero del hartazgo y la furia". El diario habla de grupos de vecinos que han desbordado el cordón policial y de la formación de patrullas de autodefensa. El Mundo resume la situación con "Un mes sin solución acerca Ceuta al enfrentamiento social". El diario pone el foco en la frustración de los ceutíes y en las dificultades de policías y militares para contener los disturbios. Y añade aún una derivada política: "La Moncloa arrincona a Robles y se aferra a la versión promarroquí", en plena polémica por las discrepancias dentro del Gobierno español sobre cómo gestionar la crisis y la relación con Rabat. La Razón prefiere abrir con los menores migrantes: "El Gobierno recula con los menores a pesar de sus ataques a las comunidades autónomas", pero la fotografía principal vuelve a ser Ceuta envuelta en humo. El diario habla de la revuelta de los ceutíes, de las críticas del PP y Vox y de la inactividad del Gobierno español ante una situación cada vez más difícil de contener.
Catalunya tampoco puede apartar la mirada
Los diarios catalanes comparten buena parte del diagnóstico visual. La Vanguardia abre con "La tensión entre los vecinos y los migrantes se dispara en Ceuta" y muestra también el campamento en llamas. Explica que, por segundo día consecutivo, las fuerzas de seguridad han tenido que contener a manifestantes que intentaban llegar hasta los migrantes instalados en una playa. El Ara es aún más explícito: "La tensión estalla en Ceuta con la quema de un campamento". La portada explica que grupos de jóvenes bloquearon la ayuda de la Cruz Roja e incendiaron las tiendas de los acampados, mientras miembros de las ONG denuncian que se sienten amenazados.
El Periódico reserva el gran titular a la economía —"China desbanca a Alemania como primer proveedor de España"—, pero la ciudad autónoma española del norte de África se lleva igualmente la gran fotografía central con "La tensión desborda Ceuta". Es una muestra de hasta qué punto la crisis ha impuesto una iconografía propia: aunque los diarios discrepen sobre las causas y las responsabilidades, casi todos acaban mirando el mismo fuego.
Las esteladas vuelven a escena
Y aquí aparece la segunda imagen del día. El Punt Avui es el diario que más importancia ha dado a la exhibición independentista: dedica toda la portada al regreso masivo de las esteladas al Camp Nou con un titular rotundo: "Gol a la represión". El diario presenta la respuesta de la afición blaugrana a la agresión policial sufrida por un joven seguidor del Barça en Elche como una exhibición de fuerza simbólica del movimiento independentista. El Ara también le reserva un espacio destacado en la franja superior con "Miles de esteladas y tres puntos para el Barça". Raphinha lideró un equipo que sigue ofreciendo muy buenas sensaciones, pero la fotografía tiene una lectura que va mucho más allá del resultado deportivo: el Camp Nou volvió a convertirse en un mar de esteladas, una escena habitual durante los años más intensos del procés y que hacía mucho tiempo que había desaparecido de las primeras planas.
La Vanguardia y El Periódico, en cambio, son los diarios que menos caso han hecho a las esteladas, como era de prever. El diario de los Godó prefiere destacar la vertiente deportiva, con el titular "Raphinha y Fermín hacen de nuevo en el debut de Rodri", con la fotografía del Balón de Oro del Mundial, y solo en el subtítulo hace una referencia: "Lamine enamora en una noche con un mar de esteladas y sin homenaje mundialista". Al lado, los rivales que el Barça tendrá en la Champions, después del sorteo celebrado ayer. En El Periódico, la atención a las esteladas, simplemente, no existe. La única referencia al Barça está escondida en la P de la cabecera, donde se ve a Fermín dándole un beso al escudo y un pequeño pie de foto que necesita un microscopio para leerlo y que dice: "El Barça vence al Athletic en el Camp Nou con goles de Rafinha y Fermín".
