Doce migrantes detenidos en Ceuta tras herir a cuatro militares españoles en una emboscada

Mientras el Gobierno y el PSOE intentan resolver la crisis abierta entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska por el supuesto aviso del CNI sobre la entrada masiva de migrantes el 30 de julio, en Ceuta la situación sigue siendo muy complicada y la población de la ciudad autónoma reclama soluciones. En este contexto, doce migrantes que permanecen en territorio español han sido detenidos esta noche después de una emboscada contra militares dentro de un coche. Concretamente, les han lanzado piedras y palos y también han usado cuchillos. Los hechos han tenido lugar de madrugada, mientras los agentes hacían tareas de vigilancia en el barrio de Benzú. Su vehículo no estaba blindado. Aunque, según explican testigos, una cuarentena de personas atacaron el coche, finalmente los agentes han detenido a 12. Ante este lanzamiento de piedras, los militares salieron del vehículo y, mientras se marchaban del lugar de los hechos, les continuaron agrediendo. La Policía Nacional, la Guardia Civil y unidades antidisturbios se desplazaron al lugar de los hechos.  

Ante estos hechos, la Unión de Militares de Tropa y la Asociación de Tropa y Marinería Española han condenado la "emboscada violenta" en el barrio de Benzú, hablando de una "situación de indefensión operativa y jurídica a la que se somete a los miembros de las Fuerzas Armadas", lamentando que no exista un marco normativo para responder a estas situaciones. El objetivo de este marco normativo debe ser "garantizar la seguridad física y otorgar capacidad de respuesta proporcional ante agresiones así de graves". En un comunicado emitido este jueves, señalan directamente al Ministerio de Defensa, responsabilidad de una Margarita Robles que está en el ojo del huracán. Así, señalan que hace más de diez días advirtieron que había un riesgo real para las dotaciones que se habían desplegado en una zona muy tensa en la ciudad autónoma. "Lamentablemente, la inacción de Defensa y la falta de previsión han acabado en un suceso que se podía haber evitado", insisten desde estas asociaciones. 

Respuestas para una ciudad al límite 

A su vez, el gobierno de Ceuta, liderado por Juan Jesús Vivas, ha hecho un llamamiento a la calma para evitar un aumento de la tensión. La vicepresidenta de Ceuta, Kissy Chandiramani, ha hablado de un "incidente en la barriada de Benzú" y ha reclamado unidad a los vecinos. Así, ha insistido en que tienen todo el derecho de salir a la calle a manifestarse para denunciar una situación que cada vez es más insostenible, pero siempre en un ambiente de "tranquilidad". "La alta crispación no lleva a ningún sitio", ha apuntado la política. "Entre todos nosotros, como entidades políticas, instituciones, y medios de comunicación, tenemos que llamar a la calma porque esta tensión nos puede llevar allí donde nadie quiere estar", ha reflexionado, reclamando "respuestas" para una ciudadanía al límite.