El delegado del gobierno español en Catalunya, Enric Millo, ha enviado una carta a todos a los alcaldes catalanes para pedirles que cumplan con la "obligación" de mantener la "neutralidad" política en las calles y, por lo tanto, que no permitan la "ocupación" del espacio público con "banderas, pancartas y símbolos de carácter partidista". Según Millo, su presencia puede estropear la "convivencia" en los municipios catalanes.

La carta del delegado del gobierno español subraya que durante los últimos meses "las calles y las plazas de nuestros municipios, e incluso las fachadas de algunos edificios públicos, están siendo ocupadas por simbología partidista" así como también las playas del litoral. En este sentido, considera que estos elementos pueden estropear la "objetividad" y "neutralidad" que hace falta en los espacios públicos y que eso puede comportar "una ruptura de la convivencia".

Millo insiste en que los Ayuntamientos tienen "una responsabilidad fundamental como garantes de la neutralidad de los espacios públicos y con la obligación de no permitir su ocupación con símbolos que puedan acabar dañándola".

 

La carta llega después de que este lunes una veintena de encapuchados irrumpieran en la playa de Canet de Mar para sacar cruces amarillas que formavan parte de una acción en recuerdo de los presos políticos y exiliados y causaran cinco heridos.