El hasta ahora jeje de los Mossos d'Esquadra Ferran López se ha despedido de todo el cuerpo con una carta donde hace un "profundo agradecimiento" al trabajo de los agentes. López también justifica por qué aceptó comandar el cuerpo con el 155 y por qué ha renunciado ahora.

"Esta aceptación tuvo que ver con un ejercicio de responsabilidad obligado desde la posición que ocupaba en la estructura jerárquica, y en el profundo respeto que siento hacia nuestra organización y hacia todos los agentes y personal facultativo y administrativo que forman parte de los Mossos d'Esquadra", dice el comisario en la carta que se envió ayer vía telemática a todo el cuerpo.

Explica su renuncia que presentó al conseller Miquel Buch el mismo día que se reunió con él por primera vez, el 4 de junio, por "esta misma responsabilidad y respeto".

Buch recolocará a Ferran López en las próximas semanas. Él mismo lo explica en la carta: "Se me encontrará un encaje fuera de la nueva estructura directiva de prefectura".

López expone en la carta que ha ejercido el mando como jefe del cuerpo "con honestidad y profesionalidad, tomando todas y cada una de las decisiones pensando en lo que era mejor para la organización dadas las condiciones extraordinariamente difíciles en las cuales hemos tenido que hacer frente, y he trabajado para que nos siguiéramos sintiendo orgullosos de nuestro apasionante trabajo de servidores públicos".

Ferran López, número 2 de Josep Lluís Trapero, fue nombrado por el ministro Juan Ignacio Zoido horas después de la aplicación del 155 y el cese del major. Era el recambio que correspondía según la escala jerárquica del cuerpo. López puso su cargo a disposición de Buch, que ha aceptado la renuncia a pesar de no tener relevo ni poder restituir al major Trapero que se ha negado a ello por su condición de investigado por la Audiencia Nacional.

Ahora el cuerpo está en manos políticas. El máximo responsable es Andreu Martínez, el director general de la Policía. Técnicamente, las decisiones las tomarán los otros dos comisarios que formaban parte del equipo tanto de Trapero como de López: Joan Carles Molinero y Miquel Esquius.

 

carta Ferran López