El temor de una subida desmesurada del precio del gas se ha extendido por toda Europa desde hace meses. Este martes, la Comisión Europea ha propuesto fijar un máximo de 275€ el MWh para el mercado de gas TTF, que es el que se utiliza de referencia a Europa para marcar los precios del gas. El tope, sin embargo, solo se activaría bajo una serie de supuestos y se desactivaría de forma automática si la situación en el mercado se vuelve a normalizar. El objetivo de todo, según ha informado este martes desde Estrasburgo a la comisaria de Energia, Kadri Simson, consiste en prevenir episodios con importantes picos en los precios energéticos y, al mismo tiempo, evitar disrupciones en el mercado, así como asegurar el suministro energético al conjunto de la Unión Europea.
Tal como ha detallado la misma Comisión Europea, impulsora de esta propuesta, el mecanismo se activaría únicamente si se cumplen dos condiciones. Por una parte, que el precio a futuro del gas en el mercado del TTF se sitúe por encima de los 275 euros por MWh durante dos semanas consecutivas. Para otra, hará falta que el precio de gas en el mercado TTF se sitúen al menos 58 euros por encima del importe de referencia del Gas Natural Licuado (GNL) durante diez días consecutivos. Una vez se den estos supuestos, la Agencia para la Cooperación los Reguladores de Energia (ACERO) publicará de forma inmediata una corrección en el Diario Oficial de la Unión Europea e informará los diferentes órganos competentes de los procedimientos. Al día siguiente mismo, el mecanismo entraría en funcionamiento hasta que los precios en el TTF volvieran a situarse por debajo de los niveles establecidos. Según ha detallado el ejecutivo comunitario, el límite se podrá activar a partir del 1 de enero de 2023.
"No es una intervención para fijar los precios del mercado a un precio artificialmente bajo. Es un mecanismo de último recurso para prevenir niveles de precios excesivos no alineados con los precios globales", ha declarado en rueda de prensa a la comisaria europea de Energia, Kadri Simson. El tope toma como referencia el mes de agosto pasado, cuando los países de la UE se apresuraban a comprar gas para llenar sus depósitos antes del invierno y el TTF marcó un récord de 349 euros/MWh. Ahora ha caído hasta los 116 euros/MWh, lejos todavía de los 15 euros de hace dos años. Simson ha admitido en rueda de prensa que su activación es compleja, pero ha señalado que se ha diseñado teniendo en cuenta que los escenarios de alta volatilidad y precios extremadamente altos de los últimos meses, y que ahora han dejado los precios en torno a los 120 euros KWh, "pueden volver", y que el diseño de esta medida está pensado en este sentido.
Después de la activación de este tope, se procederá "automáticamente" a una desactivación "cuando su funcionamiento ya no esté justificado por la situación del mercado de gas natural, es decir, cuando el desfase entre el precio del TTF y el precio del GNL deje de producirse durante 10 días hábiles consecutivos", y, por otra parte, mediante una "decisión de suspensión" en caso de que el ejecutivo comunitario considere que hay un riesgo para el suministro, para la estabilidad financiera o bien cuando considere que está impidiendo que se cumplan los esfuerzos de reducción de la demanda.
España se opone
El gobierno español se opondrá "con contundencia, con rotundidad" al tope de 275 euros el MWh propuesto este martes por la Comisión Europea (CE) para el gas natural. La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, se ha expresado en estos términos en una comparecencia en el Senado. Ribera ha ido más allá y ha advertido la CE que para marcar esta referencia "es mejor no hacer absolutamente nada".