La presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha asegurado que la mesa de diálogo es una "vía muerta" que "perjudica" al conjunto del independentismo. En una entrevista en Catalunya Informació, Borràs ha afirmado que "esta mesa es un obstáculo para avanzar", y que "nace coja" porque "no hay negociación posible en los plazos y términos" que plantea el independentismo, ya que el Gobierno "no quiere negociar" sobre lo que la parte catalana de la mesa plantea. Para Borràs, esta es una situación "cómoda" para el estado español, ya que se le otorga "una sensación de credibilidad a un interlocutor que no la tiene".
Así pues, Borràs cree que la mesa de diálogo sirve para "blanquear" el Gobierno y argumenta que lo ha podido constatar a través de sus viajes internacionales. "Todo el mundo da por hecho que, con los indultos y la mesa de diálogo, el conflicto independentista se ha acabado", ha explicado, cosa que, según ella, considera absolutamente falsa, porque el conflicto continúa vivo.
Por otra parte, la presidenta del Parlament ha asegurado que "el Estado nos confronta por tierra, mar y aire. Lo hace cuando no cumple los presupuestos, cuando no da los fondos covid que corresponden, cuando no respeta el modelo educativo catalán de consenso, cuando persigue a los independentistas, etc". En este sentido, ha expresado que "la respuesta inteligente es resistir, no colaborar". Y ha apostado por la unidad para hacer frente a la confrontación del Estado. "Cuanto más divididos estemos, más fácil le ponemos al Estado para que esta represión sea efectiva".
Con respecto a la renovación de más de un centenar de cargos que dependen del Parlament como por ejemplo la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales o el Síndic de Greuges, Borràs ha comentado que "estaba el compromiso de los grupos parlamentarios mayoritarios de hacerla efectiva antes que acabara el año, pero todo parece que no será posible hacerlo antes del 2022". Según ella, el retraso en la renovación "degrada extraordinariamente la realidad democrática en que vivimos".
Sobre qué puede hacer el Parlament para proteger el catalán, después de la última ofensiva del Tribunal de Justicia de Catalunya (TSJC) de imponer el 25% de clases en castellano en un aula de P-5 en Canet de Mar, Borràs ha aclarado que "el Parlament ya aprobó la Llei Catalana d'Ensenyament, no obstante, se tendría que hacer cumplir". Y sobre el compromiso del PSC con la inmersión lingüística, ha declarado que "aunque en estos momentos tengan un papel discreto al respecto, entiendo que no se han desmarcado de los grandes consensos de país".
Moción de confianza en Aragonès
Laura Borràs, ha pedido que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, se someta a una moción de confianza en el 2023. La presidenta del Parlament ha recordado que "los acuerdos se tienen que cumplir y que este mecanismo estaba previsto en el acuerdo de investidura que firmaron los cupaires y ERC al principio de la legislatura". Por el contrario, el presidente Aragonès no está de acuerdo y cree que se tiene que evaluar en próximas reuniones si hay que llevar a cabo la cuestión de confianza.
Por otra parte, Borràs también ha afirmado que habrá que replantear la legislatura si se considera que los acuerdos ya no son vigentes. "Es un compromiso muy firme que te interpela, por lo tanto, espero que todo el mundo tenga esta misma concepción de lo que quiere decir hacer política, que es cumplir aquello que has acordado, el compromiso que has adquirido". Además, Borràs ha asegurado que "esta legislatura se puso en marcha con estos acuerdos y si estos acuerdos no son vigentes habrá un replanteamiento de legislatura, entiendo".
Imagen principal: La presidenta del Parlament, Laura Borràs, en un pleno del Parlament/ ACN