Los grupos municipales de CiU, C's y PP están convencidos de que la incorporación del PSC en el gobierno de Ada Colau en Barcelona está basada en un preacuerdo débil porque faltan coincidencias entre los socialistas y los comunes. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el presidente del grupo socialista, Jaume Collboni, presentarán públicamente mañana por la mañana los detalles de este pacto que tiene que concluir con la incorporación de los socialistas. El acuerdo de gobierno en la ciudad se someterá la semana que viene a la decisión de sus bases.

En este sentido, después de conocer la inminencia del anuncio, el portavoz del grupo municipal de CiU, Joaquim Forn, ha manifestado que "es un pacto muy débil, que genera desconfianza y que no le ve demasiado futuro" y, además, ha señalado que las bases de las dos formaciones "tienen muchas dudas". Forn ha considerado que en el pacto entre BComú y PSC se unen "los que buscan la comodidad" (BComú) y los que tienen "necesidad de tener una poltrona para poder incidir en el futuro de la ciudad" (PSC).

De su lado, el popular Alberto Fernández ha reclamado al PSC que antes de confirmar su incorporación en el gobierno "rechace claramente" la propuesta d'Ada Colau de un gobierno con ERC y la CUP, "independentistas y antisistema". "Sabemos que el PSC quiere gobernar y que Ada Colau quiere hacerlo con los independentistas de ERC y los antisistema de la CUP, por lo que es imprescindible que el PSC diga si está dispuesto a estar si en el gobierno están estos socios", ha señalado Fernández, que lo ve incompatible.

Finalmente, y en la línea de lo que dijo ayer el portavoz de C's, Paco Sierra, Ciutadans ha considerado hoy que "BComú se apoya en grupos políticos con conflictos latentes, como el PSC y ERC, y eso va en contra de la estabilidad que necesita una ciudad como Barcelona", y más cuando "no forman un gobierno mayoritario, y siguen dependiendo de la CUP"