Isabel Díaz Ayuso llevará a los tribunales el catalán para la regularización de migrantes, después de que este jueves ERC haya afirmado que el catalán será vía de arraigo en el decreto de regularización extraordinaria. En un tuit de este viernes, la presidenta madrileña ha considerado que "la pretensión de (Pedro) Sánchez en Catalunya de que el idioma sea requisito para acoger o no inmigrantes es ilegal", y que "los socialistas pretenden saltarse la ley para construir un país destrozando España entera". "La Comunidad de Madrid dará los pasos necesarios en los tribunales contra Sánchez para evitar esta ocurrencia ilegal que, además, es xenófoba", ha concluido. Sin embargo, el Gobierno ha asegurado que no se exigirá "ninguna lengua oficial" para regularizarse.

Fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones han desarrollado este viernes el anuncio que hicieron los republicanos este jueves, y han aclarado que el conocimiento del catalán no será obligatorio para recibir la autorización inicial de residencia otorgada en el marco de la regularización extraordinaria que se pretende llevar a cabo —y que prevé beneficiar a unas 150.000 personas en Catalunya—. En cambio, sí que incluye la lengua catalana en renovaciones posteriores en determinadas circunstancias.

La Moncloa desarrolla ERC y el Gobierno

Para solicitar la prórroga al cabo de un año de la regularización, las personas podrán acogerse a los itinerarios de arraigo contemplados en el Reglamento de extranjería, que recogen diversas opciones como el arraigo por formación o por trabajo. El caso es que, alternativamente, y "siempre que se mantengan las condiciones que generaron el derecho a la regularización extraordinaria", se podrá otorgar una prórroga con un informe favorable de integración de los servicios sociales de las comunidades autónomas. "El informe, en caso de ser favorable, certificará, entre otros elementos, el aprendizaje de las lenguas oficiales del lugar de residencia", han apuntado las fuentes mencionadas.

Desde ERC habían avanzado este jueves que el Gobierno había aceptado incluir el conocimiento del catalán como una vía de arraigo, una medida que consideran que permitirá que el aprendizaje y la acreditación de la lengua sean reconocidos en la revisión posterior a la autorización para regularización extraordinaria. De esta manera, subrayaron que el arraigo dejará de medirse exclusivamente mediante criterios administrativos o laborales, y pasa a incorporar una dimensión social y comunitaria: "La integración real en la sociedad, la participación y la voluntad de formar parte del país". Además, la Generalitat ya había presentado el miércoles una enmienda para que el conocimiento del catalán se tenga en cuenta en la primera renovación de la residencia, y así "reforzar la integración lingüística como herramienta de cohesión". La propuesta establece que las personas regularizadas tendrán un año, hasta la primera renovación, para iniciarse en el aprendizaje de las lenguas oficiales, y que cada autonomía "podrá determinar cómo articula y acredita los conocimientos". En el caso catalán, el Departament de Política Lingüística se integrará en los mecanismos de seguimiento de la regularización para "garantizar una oferta adecuada de cursos y materiales de aprendizaje de la lengua".