Isabel Díaz Ayuso recurre frecuentemente a recordar la banda terrorista ETA en su discurso político para criticar al gobierno de Pedro Sánchez y su relación con formaciones como EH Bildu, uno de sus socios de investidura. Los seis votos de Bildu garantizaron la reelección de Sánchez como presidente del gobierno español, y tanto Arnaldo Otegi como Mertxe Aizpurua justificaron este apoyo como un “mandato democrático” para frenar al PP y Vox. Pero la presidenta de la Comunidad de Madrid utiliza estos pactos entre el PSOE y Bildu para movilizar a su electorado -con algunas patinadas como aquella del ‘pim, pam, pum’ del lehendakari Pradales- y hoy lo ha vuelto a hacer durante su discurso de clausura de la III Academia de la Juventud Madrileña, el campus anual organizado por Nuevas Generaciones Madrid en el que participan unos 400 jóvenes en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial. Ayuso ha asegurado que el excapo militar de ETA Garikoitz Aspiazu Rubina, alias Txeroki, y la banda terrorista, “mandan más” que el PP, y que sus objetivos de los cuales “están más cerca que nunca”.
“¿Os dais cuenta de que hoy Txeroki y ETA mandan más que el PP, al que no se le tiene en cuenta nunca en ningún debate de Estado, en temas imprescindibles como, por ejemplo, la política exterior, el futuro? Por eso, los objetivos de la banda están más cerca que nunca y el odio ha aprendido cómo tiene que hacer las cosas para continuar con este proyecto totalitario en el resto del país”, ha aseverado Ayuso. “Los trapicheos de Sánchez y sus socios han beneficiado a más delincuentes. En este caso, a uno de los más sanguinarios. Qué casualidad que siempre benefician a los mismos”, ha señalado Ayuso, para quien “el odio continúa ganando los objetivos de la banda, continúan cada vez más fuertes y los de la inmensa mayoría de los españoles más débiles”. “Hoy podemos decir que el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios han vuelto a beneficiar en este caso a uno de los etarras más sanguinarios. Qué casualidad, ¿no? Que siempre benefician a los mismos”.
Las palabras de Ayuso llegan después de que el colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco (Covite) haya denunciado la “semilibertad” concedida al exjefe militar de ETA. El pasado viernes, el Gobierno vasco concedió a Garikoitz Aspiazu, Txeroki, un régimen de semilibertad de lunes a viernes con la obligación de volver a dormir a la cárcel en aplicación del artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario. Txeroki acumula condenas que superan los 400 años de prisión por múltiples atentados terroristas. Su pena más grave es de 377 años, impuesta por la Audiencia Nacional por 20 delitos en grado de tentativa, y estragos en el atentado de 2002 contra la teniente de alcalde de Portugalete, Esther Cabezudo, y su escolta. Otras sentencias incluyen 18 años en 2018 por un paquete bomba contra la delegada de Antena 3 en el País Vasco, María Luisa Guerrero, y 9 años por un coche bomba en Oropesa del Mar en 2007. Esta medida excepcional, criticada por víctimas como Covite como una “amnistía encubierta”, responde a su clasificación en segundo grado penitenciario tras el traslado desde Francia en 2024.
Ayuso también ha dado otros titulares. Por un lado, ha cargado contra un Gobierno de Sánchez al que ha tildado de “totalitario” y ha asegurado que “quien sueñe con un 155” para su comunidad le pronostica “una mala rima”. “Se les da competencias impropias a según qué regiones y se pretende intervenir la autonomía de otras, que es otra ilegalidad, para fabricar naciones donde nunca las hubo, como en el País Vasco o en Catalunya, pero, eso sí, interviniendo de manera totalitaria la Comunidad de Madrid, que es la que le está marcando los límites. A quien sueñe con un 155 le pronostico una mala rima", ha manifestado, en alusión a unas recientes palabras de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, que dijo que le “encantaría intervenir con un 155” en el mercado madrileño de la vivienda. La presidenta madrileña también ha salido en defensa del alcalde de Móstoles, el popular Manuel Bautista, que esta semana ha sido acusado de acoso laboral y sexual por una exconcejala del PP, y ha dejado claro que “con nosotros que no cuenten para desprestigiar y desmantelar la vida de una persona”.
