En un gesto poco habitual, el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y cardenal-arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella, ha picado el corrusco al portavoz de ERC al Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, por las "palabras de burla contra los católicos" que profirió durante el debate sobre la ley trans en las Corts españolas.

Omella, a través de un tuit y sin mencionar el nombre del portavoz de los republicanos en Madrid, asegura que "los católicos lamentamos las palabras de burla de un político contra los católicos, algunos de los cuales también lo votan a él o son miembros de su partido."

El presidente de CEE se refiere a las manifestaciones que hizo Rufián el martes pasado cuando reprochó a VOX que apelara a los sentimientos religiosos para no dar apoyo a la ley trans. El diputado, dirigiéndose a la bancada de la formación de extrema derecha los dijo: "¿Cuántos de ustedes son católicos? Por lo tanto, creen en serpientes que hablan, en palomas que embarazan, en mujeres que vienen  la costilla de un hombre y que si nos portamos mal llegará una lluvia de fuego y nos quemará".

Gabriel Rufián durante el debate en el Congreso de la proposición de la ley trans / Efe

Católicos que los votan

Omella, desde su cuenta personal de Twitter, expresa su malestar por|para las palabras de burla y recuerda que no solo hay católicos que los votan sino que también hay en las filas de su formación, en alusión al presidente de ERC, Oriol Junqueras. El también cardenal-arzobispo de Barcelona hace un ruego a los políticos para que "aborden los temas que afectan gravemente a la sociedad: trabajo digno, vivienda, cohesión social, familia...".

La abstención del PSOE impidió que prosperara la proposición de ley trans que habían registrado ERC, Junts, Más País y Compromiso. Votaron en contra el PP y la formación de extrema derecha Vox. Las divergencias entre el PSOE y su socio de gobierno, Unidas Podemos, está retrasando la presentación del proyecto de ley prometido por el ejecutivo español.

 

Imagen principal, el presidente de la Conferencia Episcopal Española y cardenal-arzobispo de Barcelona, Joan Josep Omella / Europa Press