No han pasado ni 12 horas de su toma de posesión y Pere Aragonès se ha encontrado ya con la primera patata caliente encima de la mesa. Cuando todavía no ha tenido tiempo ni siquiera de nombrar a su gobierno, en el que sólo repetirán dos consellers, el nuevo president ha amanecido con la polémica por la participación de los antidisturbios en un desahucio en el barrio del Poble-sec, en Barcelona. Y no ha tardado en posicionarse públicamente sobre el caso, lamentando que está con las manos atadas. "Tenemos muy claro que no se debe ir con la Brimo, pero es una decisión judicial. Hoy [la Brimo] no actúa por mandato policial, sino judicial", ha concluido ante los micrófonos de Catalunya Ràdio.

 

El desahucio de este martes sacude el acuerdo de gobierno que Esquerra Republicana —que hoy ha visto como representantes de Arran ocupaban su sede en señal de protesta— selló con la CUP para investir a Aragonès. Uno de los compromisos firmados es la no intervención de la Brimo en desahucios de personas en situación de vulnerabilidad, como es el caso de los tres jóvenes afectados. Cuatro diputados anticapitalistas estaban esta mañana en primera fila para intentar impedir que los mossos se abrieran paso para recuperar el piso y devolverlo a la propiedad. Desde su cuenta de Twitter, la diputada Laia Estrada ha interpelado directamente al nuevo president para recordarle que "no se hace más fácil, amable y feliz la vida de la gente enviando la Brimo", en alusión a la promesa de Aragonès de trabajar para la felicidad de la ciudadanía.

Las manos atadas

Mientras en la calle Lleida los antidisturbios se abrían paso para ayudar a la comitiva judicial a desalojar el conocido como Bloc Llavors, Aragonès reconocía "preocupación" por la situación, pero apuntaba que todavía seguirán produciéndose a corto plazo, porque hay que abordar un cambio legislativo que implique al Departament de Interior pero también al de Justicia y el área de Vivienda, que en el nuevo ejecutivo cuelga de Derechos Sociales. En este sentido, ha explicado que "uno de los primeros encargos será elaborar un nuevo protocolo para evitar situaciones como la de hoy". En paralelo, ha adelantado que se pondrá el acento en reforzar los equipos de mediación en el ámbito de la vivienda, para atacar el problema en los compases previos y no tener que llegar al momento del desahucio.

Con todo, ha insistido en puntualizar que a diferencia de otras ocasiones en que la orden del juez se limita a pedir, de manera genérica, la colaboración del cuerpo de Mossos, en el caso de este martes en el Poble-sec "se especifica" que quien tiene que intervenir es la Brigada Mòbil. "La orden es muy concreta. No lo habíamos visto antes, que precisara tanto". "Tenemos margen de actuación cuando podemos decidir qué área del cuerpo interviene", ha subrayado, dando por hecho que la justicia no les ha dejado alternativa. Aragonès ha explicado que ha podido conversar con Dolors Sabater, presente en el desahucio, para compartir con ella toda esta información.

 

Este martes el presidene firmará ya el decreto de nombramiento del nuevo Govern. Al nuevo titular de Interior, Joan Ignasi Elena, se le viene trabajo encima. Por primera vez en la historia ERC asume esta conselleria. Lo hace con el compromiso de cambiar el modelo de orden público y situando a un abogado, independiente, exalcalde del PSC, al frente de la misión.

Aragonès con diputados de la CUP en el Parlament. / EFE