Una acción reivindicativa contra la corrupción que representa la figura del rey Juan Carlos I, ha despertado la furia de Vox. El contexto lo encontramos en Alcalá de Henares, una ciudad situada en el nordeste de la Comunidad de Madrid, que se ha despertado con las calles renombradas con una nomenclatura que critica a los borbones y, especialmente, el emérito.

Así pues, en algunas de las calles se podía leer: "Avenida del Prófugo"; "Avenida Mataelefantes"; "Avenida Abu Dhabi"; "Avenida Cuentas en Suiza"; y "Avenida Putero Borracho". La acción se habría realizado de noche y estaba perfectamente preparada. De hecho, la sobreimpresión de estos conceptos en las placas ha dado un realismo absoluto.

avenida profugo @VOX Alcalaavenida mataelefantes @VOX Alcalaavenida abudgabi @VOX Alcala

avenida cuentas en suiza @VOX Alcala

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Fotografías publicadas por Vox Alcalá de Henares

Vox, indignado

Los primeros en denunciar la acción han sido los representantes del partido de ultraderecha Vox en la ciudad madrileña: "Así se ha despertado esta mañana la avenida Juan Carlos I. Exigimos al ayuntamiento y la policía municipal, la inmediata retirada de estas placas en una arteria principal de la ciudad que lleva colapsada de coches varias semanas por unas obras mal planificadas".

Rápidamente, el ayuntamiento ha devuelto la impresión original de las calles. El consistorio está gobernado por los socialistas y su alcalde es Javier Rodríguez Palacios. De hecho, el PSOE y Ciudadanos ultiman un pacto para gobernar conjuntamente y evitar que sus rivales, Más Madrid y PP puedan llegar al consistorio.

aenida juan carlos @VOX AlcalaImagen de la avenida con el nombre original

El pasado franquista

Esta no es la única polémica del municipio atado a la monarquía y al pasado franquista del país. Desde el inicio de la Guerra Civil hasta su final, la Prisión Central de Alcalá de Henares se nutrió de presos políticos de derechas que dieron apoyo al golpe de Estado franquista. Cuando finaliza la guerra, las nuevas autoridades franquistas convirtieron el lugar en uno de los centros de represión de la dictadura más brutales. Desde 1939 hasta 1942, esta ciudad tuvo tribunal militar propio, se fusilaban anarquistas, socialistas y sindicalistas y el cementerio se convirtió en un terreno de cadáveres asesinados.

Actualmente, esta prisión se ha reconvertido en un parador. Pero lo que durante muchos años fue un centro de tortura franquista, actualmente no tiene ninguna placa informativa de lo que pasó allí. Una anomalía que ha sido denunciada reiteradamente por los familiares de los republicanos asesinados por el régimen fascista.

Fotografía de portada: imagen de recurso del ayuntamiento de Alcalá de Henares