Alamany alerta de que Catalunya está "al borde del colapso" y reclama recuperar la Catalunya-ciudad

La secretaria general de ERC y candidata de los republicanos a la alcaldía de Barcelona, Elisenda Alamany, ha alertado este martes de que Catalunya y los Països Catalans se encuentran "al borde del colapso" y ha situado el reequilibrio territorial como uno de los principales retos para revertir la situación. "Solo hay una alternativa al colapso: un proyecto nacional que dé respuesta a los retos que hoy nos debilitan", ha afirmado durante la conferencia "La Catalunya-Ciutat, hoy", en el marco de la 58.ª Universitat Catalana d'Estiu.

Alamany ha hecho un diagnóstico grave de la situación del país y ha vinculado la debilidad actual con una sucesión de crisis económicas y sociales, los déficits en infraestructuras, los cambios demográficos, el modelo económico y el desequilibrio territorial. Según la dirigente republicana, Catalunya lleva casi dos décadas encadenando crisis, desde la crisis inmobiliaria de 2008 hasta la pandemia, la inflación y el impacto de las guerras. Todo ello, ha sostenido, ha generado "precariedad", aumento del coste de la vida y falta de oportunidades.

"Somos más débiles como país"

La dirigente de ERC también ha reivindicado que las razones que explicaron el proceso independentista de 2017 continúan vigentes y, en algunos casos, se han agravado. "Los motivos que fueron en buena parte la explicación de un proceso político de ruptura, ahora, años después, son parte de la explicación de nuestra debilidad como país y como sociedad", ha defendido. En este sentido, ha cargado contra la situación de las infraestructuras catalanas y ha puesto como ejemplos el servicio ferroviario, la AP-7 y el aeropuerto de El Prat. Alamany ha lamentado que Catalunya haya pasado de ser "a la vanguardia de las infraestructuras" a estar, según ha dicho, "en la 4.ª división", y ha atribuido buena parte de este retroceso al hecho de que la gestión depende del Estado.

La secretaria general republicana también ha puesto el foco en el cambio demográfico. Ha recordado que Catalunya tiene hoy 8,2 millones de habitantes, dos millones más que hace 25 años, y ha advertido que este crecimiento no ha ido acompañado, a su parecer, de un aumento equivalente de los servicios y las infraestructuras. "Lo que deberíamos garantizar, y todavía no se ha logrado, es que estos 8,2 millones que somos hoy tengan la dignidad, los servicios públicos, la seguridad o las condiciones de vida que todo catalán se merece", ha afirmado.

Una "identidad inclusiva" ante los cambios demográficos

Alamany ha abordado también el debate identitario y ha defendido una vía alejada tanto del "cosmopolitismo naíf" como de las posiciones que proponen cerrarse y devenir "excluyentes". Su apuesta es una "identidad inclusiva", basada en abrir los brazos a todo el mundo que quiera ser catalán, que se sienta catalán, que aprenda la lengua y la cultura y que mire el mundo "con ojos catalanes". "Es el camino que aspira a ser mayoría y que aspira a ganar", ha remarcado. La dirigente de ERC ha advertido que este debate será determinante en los próximos años y que lo que está en juego no es solo el futuro del independentismo o del catalanismo, sino "el futuro del país".

Otro de los ejes del discurso ha sido el modelo económico. Alamany ha criticado que Catalunya haya adoptado un modelo que ha definido como "español", basado en el aumento de la mano de obra y en puestos de trabajo precarios en lugar de priorizar la productividad. Ha comparado el modelo actual, basado sobre todo en el turismo y los servicios low cost, con el modelo del ladrillo que, según ha señalado, contribuyó a la crisis de 2008. "Un modelo de crecimiento vago, que nace de lo más sencillo, de aquello que no genera valor", ha sentenciado. Ante esto, ha defendido recuperar una apuesta basada en la industria, la tecnología, las exportaciones, la investigación y la formación. "O dejamos atrás este modelo basado en ser cada vez más, pero ganando menos, o como país tenemos poco futuro", ha advertido.

Reequilibrar Catalunya para evitar el "colapso"

Pero el centro de la conferencia ha sido el desequilibrio territorial. Alamany ha destacado que el 80% de la población se concentra en una franja litoral entre la costa y la AP-7, mientras que dos de cada tres catalanes viven en menos del 4% del territorio. Al mismo tiempo, ha señalado que once comarcas tienen menos de 20.000 habitantes. "Tenemos un país estrecho y congestionado entre la costa y el eje de la AP-7, y al mismo tiempo un territorio interior y pirenaico prácticamente vacío", ha resumido. Para la dirigente republicana, este desequilibrio afecta a los servicios, las oportunidades económicas e incluso la cohesión nacional. Ha puesto como ejemplo los municipios pequeños donde no hay médicos de cabecera estables, donde las escuelas tienen dificultades para mantenerse y donde el transporte público es insuficiente.

En este contexto, ha advertido que las fuerzas reaccionarias están aprovechando el sentimiento de abandono de una parte de la población. "No regalar este proyecto a quien nos quiere pequeños y resignados", ha reclamado, defendiendo que un proyecto nacional con una identidad catalana abierta debe ser capaz de dar respuesta también a estos territorios. La receta que ha planteado implica priorizar las ciudades medianas y las capitales de comarca, reforzar el transporte público, garantizar servicios de calidad, descentralizar servicios públicos y atraer inversiones industriales y tecnológicas. "Toda comarca debe tener una ciudad, un centro, capaz de irradiar vida y oportunidades a cada punto de su territorio", ha defendido.

Barcelona, "capital de un país"

Alamany ha reservado una parte destacada del discurso a Barcelona, especialmente relevante teniendo en cuenta su candidatura a la alcaldía. Ha defendido que la capital catalana y el resto del país se necesitan mutuamente y ha criticado que los últimos gobiernos municipales hayan actuado "como si Barcelona no fuera la capital de un país". "Barcelona solo se moverá si tiene una nación con ambición. Y el país se moverá solo si tiene unas ciudades fuertes como motor", ha afirmado. En este sentido, ha reclamado una Barcelona que ejerza de capital y que contribuya a la dinamización económica de las ciudades y territorios de su entorno. La candidata republicana ha resumido esta relación con una triple afirmación: "Sin capital no hay país, sin ciudades medianas no hay futuro y sin Catalunya no hay Barcelona".