La Audiencia de Girona ha absuelto los dos agentes de la Guardia Civil acusados de secuestrar a un hombre en Girona, llevarlo esposado a una zona boscosa y exigirle dinero el 6 de noviembre del 2013. También ha dictado sentencia absolutoria para los otros dos procesados que, según sostenían las acusaciones, se pusieron de acuerdo con los guardias civiles para esperar a la víctima en el portal de su casa, cargarla en un coche y llevárselo hasta un descampado de Vilablareix para extorsionarla.

La sentencia concluye que la versión de la víctima, de su mujer y de un testigo contienen "tantas imprecisiones, incoherencias y contradicciones" que hace "imposible" condenarlos. La absolución, detalla el tribunal, es por falta de pruebas y no para que se crean la versión de los guardias civiles. De hecho, la sentencia afirma que sus explicaciones en el juicio son un "puro delirio" y que superan "la mayoría de los relatos exculpatorios de ficción" que han escuchado "nunca".

"La única conclusión posible, cuando se tiene el convencimiento de que todos faltan a la verdad en mayor o menor grado, es dictar una sentencia absolutoria por falta de pruebas", resume la sección tercera de la Audiencia de Girona a la sentencia que absuelve a los dos guardias civiles y los otros dos procesados.

De entrada, la sentencia analiza la declaración de la víctima - un presunto narcotraficante, según loc agentes-, de su pareja que también denunció que los acusados la agredieron y de una vecina que vio parte de la disputa. El tribunal resalta que han incurrido en tantas contradicciones que, al final del juicio, ha sido imposible acreditar muchos hechos básicos.

Además, el tribunal tira de ironía para subrayar que hay dos afirmaciones de la principal víctima a las cuales no pueden dar ningún tipo de credibilidad porque "son contrarios a la actuación normal de cualquier extorsionador". El denunciante aseguró que, después de abordarlo a él y a su mujer y agredirles, se lo llevaron a él en un vehículo y dejaron su pareja en el portal de casa. "Incluso el delincuente más obtuso se habría dado cuenta del riesgo que suponía dejar en libertad inmediatamente, antes de consumar el delito, a un testigo presencial, resalta".

La versión de los guardias civiles es "puro delirio"

Que no se crean la versión de las víctimas no quiere decir que la Audiencia de Girona dé validez al relato de los acusados. De hecho, recoge en un párrafo: "Y es que, escuchar a dos agentes de la Guardia Civil con 30 años de experiencia afirmar que les parecía normal hacer una investigación policial fuera de su jurisdicción, estando fuera de servicio, en el vehículo de la mujer de uno de ellos, con armas no reglamentarias, sin advertir sus superiores ni los responsables del lugar de los hechos y haciéndose acompañar por dos civiles supera, con creces, la mayoría de los relatos exculpatorios de ficción que el tribunal ha oído nunca".

Añade la sentencia que creerse, tal como decían los agentes, que el supuesto narcotraficante accedió a subir a su casa mientras ellos le esperaban a fuera para bajarles todos los datos de su proveedor de droga "sin cruzar más que una breve discusión y un amigable paseo en coche", alcanza "niveles de puro delirio".

La fiscalía pedía 9 años de prisión para los dos guardias civiles y de 8 años para los otros a dos acusados por delitos de robo con violencia, detención ilegal y lesiones. La acusación particular solicitaba 29 años para los dos cómplices y 38 para los agentes porque consideraba que formaban un grupo criminal. Las defensas pedían la absolución.