La abstención de Junts a las alegaciones del PSC permite aprobar definitivamente el presupuesto en Ripoll

El presupuesto del Ayuntamiento de Ripoll ha quedado aprobado definitivamente este miércoles después de que el pleno municipal desestimara unas alegaciones presentadas por el PSC gracias a la abstención de los tres concejales de Junts per Catalunya. La votación ha sido clave para evitar que las cuentas tuvieran que volver a someterse a un nuevo trámite de aprobación. Las enmiendas se han rechazado con 7 votos a favor —los 6 de Aliança Catalana y el de Som-hi Ripoll—, 3 abstenciones de Junts y 6 votos en contra —ERC, CUP y PSC—. Con este resultado, las alegaciones han quedado desestimadas y el presupuesto ha sido aprobado de manera definitiva sin modificaciones.

Las enmiendas habían sido presentadas por el nuevo concejal socialista Paco Morillo antes de tomar posesión del cargo. Durante el debate, la alcaldesa Sílvia Orriols ha calificado la iniciativa de "maniobra política legítima, pero inmoral" y ha acusado a los socialistas de intentar "paralizar el Ayuntamiento" con una acción que ha tildado de "chapucera". El punto central del debate ha sido si se debían incorporar o no estas alegaciones. Según fuentes municipales, en caso de que se hubieran aceptado, el presupuesto no habría quedado automáticamente aprobado, sino que se habría tenido que someter a un nuevo proceso de aprobación con las enmiendas incluidas. En este escenario, Orriols habría podido optar por aceptarlas o bien activar una cuestión de confianza, dado que las modificaciones afectaban de manera sustancial las cuentas aprobadas inicialmente en abril.

Los informes técnicos recomendaban la desestimación

El secretario municipal ha aclarado durante la sesión que, a pesar de que las alegaciones cumplían los requisitos formales para ser admitidas, los informes técnicos de secretaría e intervención concluían que "no se ajustan a derecho" y recomendaban su desestimación. Aun así, ha recordado que la decisión final correspondía al pleno. Por su parte, el portavoz de Junts, Ferran Raigon, ha defendido la abstención de su grupo asegurando que "no se estaba votando el presupuesto", sino si este debía continuar su curso con o sin las alegaciones. "Los presupuestos ya se aprobaron en su día", ha remarcado. Raigon ha admitido que comparten algún punto de las enmiendas, como la creación de un fondo de contingencia, pero ha recordado que los informes técnicos indicaban que "no iban a ninguna parte". 

Desde la oposición, el concejal de la CUP Jordi Hostench ha criticado tanto al gobierno como al PSC, acusándolos de "perpetuar un sainete y una confrontación que se retroalimenta". Hostench ha justificado el voto contrario por no avalar los presupuestos del gobierno municipal. En la misma línea, la concejala de ERC Chantal Pérez ha mantenido el voto en contra por coherencia con su oposición inicial a las cuentas, pero también ha arremetido contra los socialistas por haber presentado las alegaciones. "Esto no beneficia a Ripoll, beneficia a su grupo y Alianza", ha reprochado. Con la desestimación de las enmiendas, el presupuesto queda definitivamente aprobado y el gobierno municipal evita reabrir un proceso que podría haberse alargado y tensionar aún más el debate político en el consistorio.

Todo ello después de que los ya dos exconcejales del PSC decidieran facilitar los presupuestos de Orriols por primera vez en este mandato con el objetivo de volver a repetir una "victimización" de la alcaldesa de la capital del Ripollès. Esto provocó la expulsión de los dos concejales del partido, la creación de una gestora y tener que elegir a dos nuevos concejales.