José Luis Ábalos, exministro de Fomento y antigua pieza clave del PSOE, ha anunciado su jubilación forzosa tras presentar la renuncia formal a su acta de diputado en el Congreso de los Diputados. La decisión, comunicada a través de las redes sociales, viene motivada por la pérdida de todos sus ingresos y la protección social tras su entrada en prisión, una situación que, según sus palabras, le ha impedido afrontar los compromisos familiares y su defensa legal. En un escrito público, Ábalos ha planteado una pregunta retórica que resume su situación: "Díganme de qué vivo para mantener los compromisos con mi familia y afrontar mi defensa. No me ha quedado otra más que retirarme y optar por la jubilación". La renuncia a su escaño, efectiva desde este miércoles, se produce poco después de que el Tribunal Supremo decidiera mantener la medida cautelar de prisión provisional sin fianza tanto para él como para su exasesor, Koldo García, imputados en el conocido como caso Koldo, una trama de presunta corrupción en la contratación pública durante la pandemia.
Fuentes cercanas al político han confirmado que este movimiento está estrechamente ligado a una necesidad económica urgente. Desde su ingreso en prisión el pasado mes de noviembre, Ábalos dejó de percibir su asignación parlamentaria, que ascendía a más de 5.000 euros mensuales. Para solicitar la pensión de jubilación a la Seguridad Social, es un requisito legal dejar el cargo público para el que fue elegido. Todo apunta a que, tras su larga trayectoria como funcionario y diputado, le corresponderá la pensión máxima o una cifra muy cercana. Esta se estima en 47.000 brutos anuales, repartidos en catorce pagas, lo que supondría una cantidad mensual aproximada de 3.300 euros, que constituirá ahora su única fuente de ingresos.
Un recorrido profesional que va de las aulas a la política
La trayectoria vital y profesional de José Luis Ábalos presenta un gran contraste con su situación actual. Diplomado en Magisterio, inició su vida laboral ejerciendo brevemente como maestro de escuela. Antes de consagrarse plenamente a la política, Ábalos compaginó esta vocación con otros trabajos desde los 18 años, trabajando en un comercio minorista, en una fábrica de muñecas y en una gestoría administrativa. Esta etapa diversa precedió a una ascensión rápida dentro de las estructuras del Partido Socialista en el País Valencià, que lo llevó a convertirse en una figura estatal. Su salto a la política estatal se concretó como secretario de Organización del PSOE, una posición de gran influencia interna, y posteriormente como ministro de Fomento entre 2018 y 2021, desde donde supervisó grandes proyectos de infraestructuras. Su caída en desgracia comenzó con la explosión del caso Koldo, vinculado a la empresa Maskom, y culminó con su expulsión del grupo parlamentario socialista y, finalmente, con su detención y encarcelamiento. Esta jubilación, por tanto, no es el final tranquilo de una larga carrera, sino una salida forzosa marcada por la crisis personal, judicial y económica, que cierra de manera súbita su presencia en la primera línea de la vida política española.
