Más datos empíricos que apuntan a un giro reaccionario en la juventud catalana. El último sondeo que elabora anualmente el Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) detecta de manera clara el "giro a la derecha" de los chicos jóvenes en Catalunya del que tanto se ha hablado últimamente en la academia y los medios. También se advierte un crecimiento de los partidarios de “limitar” la entrada de inmigrantes y un retroceso general entre la población del apoyo a los postulados feministas. El director del ICPS, Oriol Bartomeus, ha señalado este martes en rueda de prensa que los resultados del sondeo se alinean con la "ola reaccionaria" que se manifiesta a escala mundial. El instituto —que es un consorcio de la Diputación de Barcelona y la UAB— elabora de forma ininterrumpida la encuesta desde 1989 y para esta edición se han realizado 2.000 entrevistas entre octubre y noviembre de 2025.
En los últimos cinco años, la autoubicación ideológica a la derecha en Catalunya ha aumentado más de un 20% entre los hombres menores de 35 años y un 17% entre las mujeres de menos de 25 años. Bartomeus ha puesto de relieve que los hombres de 18 a 24 años son los que se autoubican en número más alto en el espectro de la derecha (33,7%), un porcentaje solo equiparable al de los hombres de 25 a 34 años (32,8%). Estas cifras se sitúan lejos de las que presentan las mujeres de las mismas edades, que tienden más a la izquierda comparativamente: un 53,9 % de las mujeres jóvenes de 18 a 24 años se autodefinen como personas de izquierdas, frente al 35,8% de los hombres de la misma edad.
Esta brecha ideológica no solo es de género, sino también generacional: entre el 57% y el 59% de los hombres de Catalunya de más de 35 años se autoubican a la izquierda y, entre los mayores de 65 años, solo un 12,4% se identifican con la derecha. Los hombres mayores son más de izquierdas que sus hijos y nietos. Para dar explicación a esta ruptura generacional, Bartomeus ha señalado el año 1986 como punto de inflexión a partir del cual las generaciones se sitúan "cada vez un poco más a la derecha" y se rompe la tendencia que existía hasta entonces de que las generaciones más jóvenes se ubicaran en posiciones más progresistas.
Cae la preferencia democrática entre las generaciones jóvenes
Esta "deriva conservadora" del electorado en general, y especialmente de los hombres jóvenes en particular, es paralela a un “empeoramiento” de la valoración sobre la política: a un 73,1% de los encuestados la política les inspira aburrimiento, desconfianza, irritación o frustración, mientras que a un 6,8% les resulta indiferente. Esta cifra era muy diferente hace unos años. En 2005 la cifra de desencantados con la política era de un 40%, y desde entonces ha experimentado un crecimiento sostenido hasta el 73% actual. Al mismo tiempo, también ha caído el porcentaje de ciudadanos que sienten interés por la política: en 2005 eran un 35% y ahora son un 19,5%. Asimismo, en lo que respecta a la afirmación "la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno", las cifras de apoyo son considerablemente más bajas entre las generaciones más jóvenes. Entre los nacidos entre 1950 y 1995 la cifra supera siempre el 75% de adhesión, y entre los más jóvenes la cifra cae hasta alrededor del 60%.
El 64% quiere menos inmigrantes, 20 puntos más que hace dos años
En cuanto a la inmigración, el 52,4% de los catalanes tiene una percepción positiva, frente al 27,8% que está en contra y un 16,5% que le da igual. La tendencia es a un crecimiento de la percepción negativa con respecto a los últimos tres años, donde el dato de “desacuerdo” ha crecido de manera sostenida. El 63,7% de la población de Catalunya está de acuerdo con limitar la entrada de inmigrantes al país, frente a un 32,6% que no quiere esta restricción. La cifra de los proclives a poner freno a la llegada de migrantes ha crecido en los últimos años: en 2023 eran un 44,4%, casi 20 puntos porcentuales menos. En este sentido, las tendencias también muestran una percepción contraria a la inmigración superior en los hombres que en las mujeres; y, especialmente, en los chicos jóvenes, la franja de edad más adversa.
La independencia pierde interés
Otro dato interesante que muestra el barómetro es sobre la preferencia de la relación entre Catalunya y España, a la pregunta de si se prefiere ser un Estado independiente, un Estado federal, una comunidad autónoma o una región de España. El 32,4% son independentistas —la opción de las cuatro con más apoyo desde 2011—, mientras que el casi 68% restante se reparte en un 30,1% que quiere una comunidad autónoma, un 21,8% que quiere un Estado federal y un minoritario 8,4% que quiere ser una región de España. La importancia que dan los encuestados a la cuestión de la independencia ha caído desde más de un 40% que respondieron “mucho” en 2018 a un 23,1% que lo hace ahora. El 36,3% tiene “poco” interés ahora en esto.
Todos los líderes políticos suspenden, pero el preferido es Salvador Illa
En cuanto a la actualidad política, un 30,1% de la población hace una valoración "muy mala o mala" del actual Govern presidido por Salvador Illa, frente a un 18,6% que hace una valoración "buena" o "muy buena". La mayoría de los encuestados, sin embargo, se sitúa en un término medio: el 50,3% hace una valoración "normal". Sin embargo, el presidente Illa es el candidato preferido para encabezar la Generalitat: el 20,9% de los encuestados lo quieren a él, frente al 10,2% a Carles Puigdemont (Junts), el 10,1% a Oriol Junqueras (ERC) y un 8,8% a Sílvia Orriols (Aliança Catalana). En cuanto a la valoración de líderes, todos suspenden, pero quienes mejor nota sacan son Salvador Illa (4,65), Oriol Junqueras (4,59) y Jèssica Albiach (4,07).