La sentencia del Tribunal Supremo (TS) contra el exministro socialista José Luis Ábalos, su asesor Koldo García y el conseguidor de la trama, Víctor de Aldama, recoge todos los hechos probados por los que los dos principales protagonistas de este caso de corrupción acabarán en la cárcel. La publicación de la sentencia ha provocado que la oposición reclame una convocatoria de elecciones inmediata, mientras el PSOE la ha acatado cargando contra Alberto Núñez Feijóo por "hipócrita".
Organización criminal. El primer hecho probado es la relación entre los tres acusados y su asociación para crear lo que el tribunal ha considerado una "organización criminal". El Supremo entiende que la estructura que crearon tenía vocación de permanencia y repartía funciones entre sus miembros con un objetivo que no era otro que cometer delitos. De acuerdo con la sentencia, Ábalos contribuía a la trama aportando la autoridad y la influencia, aprovechando su condición de ministro y dirigente político. En el caso de Koldo, el asesor actuaba en nombre de Ábalos como hombre de confianza. Por su parte, Aldama se encargaba de captar las empresas que se interesaran en participar en el juego: ser favorecidas en contrataciones públicas a cambio de mordidas.
Pago de gastos fijos y favores inmobiliarios. Ha quedado probado que la trama montó un sistema para cubrir los gastos fijos de Ábalos: esto incluía 10.000 euros mensuales que le pagó Aldama entre octubre de 2019 y junio de 2022. Aparte, la organización se encargaba de pagar 2.700 euros mensuales para el alquiler del piso en el centro de Madrid de quien fue pareja del exministro, Jessica Rodríguez. Además, Ábalos consiguió un contrato de alquiler muy ventajoso sobre un piso en el paseo de la Castellana.
Adquisición de mascarillas durante la pandemia de la covid-19. La trama consiguió durante la pandemia que una empresa promovida por Aldama, Soluciones de Gestión, se llevara una adjudicación de contratos para el suministro de mascarillas para las empresas públicas dependientes del ministerio. Un negocio jugoso para Ábalos y Koldo: el primero pidió a cambio dos millones de euros y Koldo 500.000. Aldama incluyó estas cantidades en su lista de gastos.
Contratación injustificada de Claudia Montes, ex Miss Asturias, amiga de Ábalos. Montes fue promovida por la trama para que fuera contratada por la empresa pública Logirail. La compañía le abrió un expediente disciplinario laboral y tanto Ábalos como Koldo influyeron en la directiva de la empresa para detenerlo.
Contratación de Jessica, la novia de Ábalos. La que fue pareja del ministro fue contratada en dos empresas públicas, Ineco y Tragsatec. El contrato laboral no estaba vinculado a ninguna tarea laboral real. La mujer eludió todos los controles y se embolsó 34.450 euros de Ineco y 9.500,54 de Tragsatec, mientras viajaba con su novio ministro.
Gestiones en el rescate de Air Europa. La sentencia considera como hecho probado que Aldama hizo gestiones en el rescate de la compañía, confabulado con Ábalos, para que se hiciera una nota de prensa que tranquilizara a los acreedores de la aerolínea. ¿Contraprestación? Aldama, con la participación de Koldo, pagó 8.000 euros para que Ábalos y su familia disfrutaran de unas vacaciones gratuitas en agosto de 2020 en la Villa Parra de Marbella.
Certificados irregulares de movilidad durante la covid. Aldama consiguió durante el segundo estado de alarma emisiones irregulares de movilidad a favor de ciudadanos con pasaporte venezolano para que pudieran saltarse las restricciones de movilidad y entrar en España con el pretexto de que iban a reunirse con el gabinete del ministro.
Gestiones para aplazar una deuda tributaria. Aldama consiguió, a través de Koldo, una reunión con el jefe de gabinete del Ministerio de Hacienda para intentar aplazar una deuda tributaria de una empresa suya. No lo consiguió finalmente por la falta de un aval.
Un chalé a cambio de gestiones para una licencia. Ábalos consiguió disfrutar de forma gratuita de un chalé en La Línea de la Concepción a cambio de gestiones hechas a favor de la empresa Villafuel, que quería conseguir una licencia de mayorista de hidrocarburos.
La colaboración de Víctor de Aldama. Se incluye en la sentencia como hecho probado que Aldama ha tenido una actitud de colaboración para facilitar la investigación del caso durante la instrucción y poder confirmar el entramado corrupto. Esto le ha supuesto al conseguidor de la trama una ventaja en cuanto a la pena.