Supongo que, menos los dispuestos a autoengañarse a perpetuidad, todo el mundo tiene claro que seguir adelante con el Procés, y hacerlo hasta el final, no tendrá un coste cero. Por lo tanto, si estamos realmente decididos a hacerlo, la cosa no será estar estirados en el sofá de casa, que llamen a la puerta y que cuando abramos nos encontremos el Estado español diciéndonos: “Hola, le traigo la independencia que había pedido. Con doble de queso”.

Olfateando por aquí y por allí huelo una sensación como de querer tener un hijo (llámele la independencia), pero en el momento de la verdad, los unos, los otros, los de más allá y de más allá del más allá, buscan excusas para no ponerse a hacer el hecho, no fuera caso que al final tuviéramos un hijo.

  • “Me gustan mucho los niños”, dice ella.
  • “A mí también”, dice él
  • ¿“Nos ponemos a ello”?
  • “De acuerdo”.

Y para crear un clima, una cosa, la pareja se va a cenar. Y optan por un menú con mucha proteína. ¿Como para estar a la altura, verdad? Un buen surtido de pescado muy umami (a poder ser en sashimi). Un buen vinito. Unos postres ligeros, pero energéticos. Un paseo relajante...

  • “¿Qué, vamos pasando?
  • “Ay, ¿estamos seguros?”
  • “No, como dijimos que...”
  • “¿Ya, pero y si sale de llorar? Imagínate, cada noche despiertos hasta las tantas...”.
  • “No, no, y que puede ser que un día nos coja fiebre y ya me veo en urgencias un domingo por la noche de enero y lloviendo...”.
  • “Y cuando sea adolescente, ¡estará insoportable!".
  • “Eso si no nos sale drogadicto...”.
  • “Sólo con que salga con la cuadrilla y a las 4 no haya llegado, yo ya sufriré.”
  • “¿Y si fracasa con los estudios”?.
  • “¿Y si es una eminencia, se va a estudiar fuera y se queda a trabajar para siempre?".
  • “Pero dijimos que lo haríamos y ahora tenemos que cumplirlo”.
  • “Sí, sí. ¡Y tanto! Pero tenemos que encontrar una postura que sirva para que tenga más ADN mío. He visto una cosa por internet que dicen que...”
  • “¡Ni hablar! Tiene que tener más ADN mío. Y me tiene que querer más a mí”.
  • “¿Por qué?”
  • “Pues porque yo la deseo más”.
  • “Perdona, ¿qué quiere decir este ‘la’?. ¿Quién te ha dicho que será niña”?
  • “¿Y a ti quién te ha dicho que será niño? Y será rubia”.
  • “Yo lo quiero moreno y con ojos azules”.
  • “Rubia y con ojos verdes”.
  • “Y medirá 2 metros y jugará a baloncesto”.
  • “Y medirá 1.75 y descubrirá la solución al cáncer”.
  • “Y cuando vuelva de la NBA será un gran escultor”.

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  • “¿Sabes qué? ¿Paramos en la farmacia y compramos una caja de 50”?
  • “¿Reforzados?”
  • “Totalmente”.
  • “¡Y pastillas!”.
  • “Por si acaso...”
  • “Y que quede claro que estamos haciendo lo mejor para todos”.
  • “Sí, y para todas”.