Parece que esto de dejar entrar a todo el mundo en España y dar prioridad a las vacaciones por encima de gobernar está pasando factura al aura del presidente del Gobierno. Si las cosas continúan así, no es muy difícil prever que perderá la batalla de farmear aura y que deberá entregar las llaves del Palacio de la Moncloa al PP y a Vox. Gabriel Rufián farmea muy bien, pero no tiene claro con qué equipo va.
Para los que no sabéis qué significa farmear aura: es una expresión coloquial que ha surgido en internet y que se ha hecho popular entre la Generación Z (nacidos entre 1990 y 2010 aproximadamente). El verbo farmear proviene de la palabra inglesa farm, que significa 'cultivar'. Dentro del mundo de los videojuegos, se usa para describir la repetición de una misma acción con el objetivo de acumular recursos, experiencia u otras recompensas. Aura, en cambio, vendría a ser la segunda acepción del DIEC: 'Favor, aceptación. Aura popular'. Es decir: carisma, seguridad en uno mismo…; lo que los boomers conocemos como ser guay. Farmear aura, pues, consiste en hacer toda una serie de acciones o movimientos con la cara y el cuerpo, conocidos como emotes (que proviene de la palabra emoticono), de una manera despreocupada y aparentemente natural para ganar reputación o adquirir prestigio. El papa León XIV ha sido el primer miembro de la Iglesia (y diría que el único, pero no pondría las manos en el fuego) que ha hecho el gesto del six seven (que es un movimiento que se convirtió en tendencia en TikTok) para no quedar desfasado ante la juventud y adquirir nuevos adeptos entre los jóvenes.
Pero esto de farmear aura no es ninguna novedad, al contrario, es del año de la Mariacastaña. El Urvater, o padre primordial —concepto introducido por Sigmund Freud y ampliado posteriormente por Jacques Lacan—, que representa el líder todopoderoso de la horda primitiva que acaparaba todo el poder y todas las mujeres, ya hacía batallas de farmear aura para poder copular con todas las hembras mientras los otros se lo miraban con lágrimas en los ojos. ¿Y qué creéis que se hace en los debates políticos, si no? O ¿qué creéis que hace Josep Rull cuando señala con el dedo a Sílvia Orriols, o incluso la concejala de la CUP en Moià cuando se pone un top y enseña el ombligo —todo el mundo tiene derecho a vestirse como quiera, ¡faltaría más!; en la próxima entrevista de trabajo que vaya me presentaré en pelotas, con un bigote y con una barretina en la cabeza— para denunciar la ampliación de un matadero que genera molestias en el municipio? ¿Y qué os parece cómo farmea el MHP Salvador Illa cuando dice con tics en la cara que el 16 y 17 de septiembre celebraremos la Diada en Extremadura ("Mientras unos buscan diferencias y razones para separarnos, nosotros subrayamos lo que nos une")? Son diferentes maneras de adquirir carisma para ganar las elecciones (o no).
A ver si Pedro Sánchez aprende y, en vez de irse de vacaciones a hoteles caros, se preocupa más por la clase obrera que le pagará el sueldo vitalicio
Juana Dolores tampoco se ha querido quedar atrás en esta moda y ha optado por decir frases como "Hasta el coño de los putos catalufos nazis. Y lo digo en castellano por 2 razones: 1) Por joder y 2) Por joder" vestida de proletaria para ganar adeptos entre la clase obrera —que supuestamente defiende— y para expiar la culpa de estar cobrando más que ellos; no sin aprovechar la ocasión para vomitar toda la rabia que siente hacia la cultura que la ha acogido y que le ha permitido estar donde está. Si no sube al podio de los mejores farmeadores de aura, al menos se habrá quedado bien descansada y con un buen contrato laboral. ¡Eso sí es farmear aura! A ver si Pedro Sánchez aprende y, en vez de irse de vacaciones a hoteles caros, se preocupa más por la clase obrera que le pagará el sueldo vitalicio.
Así que todos estos que os reís de estos jóvenes que se reúnen en las plazas para farmear aura (y socializar lejos de las pantallas), os deberíais preguntar si alguna vez habéis intentado gustar a los demás o quedar bien con alguien (haciendo todos los gestos que hiciera falta) para ganar reputación o adquirir prestigio y conseguir un trabajo, ser aceptados en un grupo de amigos… Quien no haya farmeado nunca aura que tire la primera piedra.
