… Y si tengo que olvidarlas, bebo y olvido. Como sumiller, debo deciros que no hay vino que nos haga olvidar este escándalo. Miranda es la mujer ideal, me habían dicho en otro idioma. ¿Por qué? Era una pregunta retórica para alguien que busca una procreadora, una mujer a la sombra que siempre sonríe y habla poco. Se trata de ese ideal de donna angelicata, rubia, ojos azules, sumisa, delgada, el complemento perfecto para ir al lado de los grandes señores importantes. Pero no nos engañemos: la juventud de la acompañante para lucir es un clásico de los hombres llamados señoros, sea cual sea tu orientación sexual. Mientras que, cuando una amiga se ha tirado a alguien unos años más joven, se ha sentido culpable, aunque sea de cuatro años menos.
¿Cuántos Rubiales ha hecho Julio Iglesias?
—¿Y no os da vergüenza ir con alguien decenas de años más joven? —he llegado a preguntar a uno de estos hombres de negocios.
—No, en absoluto, demuestra mi poder —me han llegado a contestar.
Yo quería decirle que no, que con otros ojos nos parecía muy ridículo. Imaginarme a Julio con ochenta años, metiendo los dedos en las partes íntimas de mujeres que podrían ser su nieta, me deja en shock. Igual que me deja sorprendida que la gente esté tan impactada por el caso. El chiste fácil que sufrió Leo DiCaprio en los Globos de Oro sobre que sus parejas no pasaban los veinticinco años, no iba equivocado. El rey va desnudo y nadie lo dice. ¿Qué pasará cuando este actor se vaya haciendo mayor pero no sus amantes? ¿No será desagradable de ver como las imágenes que pasan del Julito con el filtro actual? ¿Cuántos Rubiales ha hecho Julio Iglesias? ¡Infinitos! Si hacía eso delante de las cámaras, ¿qué no haría detrás? ¿Qué harán ahora tantos fans declarados del playboy internacional? ¡Qué gracioso era cuando se vanagloriaba de ser un pichabrava y qué mal ahora que es un abusador!
Qué fuerte cuando vemos las mismas situaciones y las habíamos interpretado diciendo “es un seductor” y nunca pensábamos lo terrible que debía ser estar a su lado. La Preysler no ha escondido nunca que le fue infiel, pero tampoco ha hecho un drama. En fin, tenían tres hijos y la vida de Julio giraba en torno a su falo. Ateniéndonos a su talante, ¡era demasiado evidente que este cantante de éxito mundial le sería infiel! Ay, pobre, ¡es que era un adicto al sexo! ¡Pues que vaya a terapia como el resto de los mortales que quieren convivir sin hacer daño a los demás! Pero el hecho es que la sociedad se lo permitía todo, porque lo llevaba en los propios genes. El Papuchi que tanto nos hacía reír diciendo “raroraroraro” tenía la misma enfermedad. El chiste de Papuchi con las dos mulatas-muletas hacía reír. Vaitiare, la mítica exótica novia de Iglesias, escribió Muñeca de trapo (obra que rápidamente se descatalogó). Comenzaron la relación cuando ella tenía 17 años y sufrió cosificación, patrones de control… La clásica romantización del latin lover que ha estado con más de 3.000 mujeres y que tenía que practicar sexo muchas veces al día. ¿Cuántos de estos hombres se han reído de su machismo porque era “un truhán”? (Porque, de señor, poco le queda). ¿Cuántos han presumido de que habían elegido a su mujer porque era la que más tiempo aguantaba haciéndole sexo oral? Seguramente los mismos que pagan en negro al padre que no cumple con la pensión de alimentos de sus hijos. ¿Pero eran otros tiempos, no? Como dice Ana Obregón, que dice que vivió con él un par de años: “las mujeres se quitaban las bragas cuando entraban en casa”. Anita la fantástica es cada vez más indefendible, por mucho que quiera ser feliz a toda costa. Supongo que tiene el machismo tan adentro que todavía necesita ser una Barbie geriátrica que fue amiga de Jeffrey Epstein y que defiende a su ex, el conde Lequio. “Perro no come perro”. Por suerte, en su equipo tiene a Ayuso y otros que defienden la legítima presunta inocencia del artista. Todos más preocupados por el Julito que por las víctimas explotadas de todas las maneras por sueldos miserables. En palabras de la fisioterapeuta, en tiempos de pandemia, en un país donde todavía la desigualdad es más patente, dice que le dijo: "te despido si no haces mis deseos". Te pueden tocar las tetas, darte besitos donde quieran, te meten los dedos en el culo y no pasa nada. ¿Afortunadas porque lo ha hecho el gran (en todos los sentidos) Julio Iglesias? Mujeres vulnerables y abuso de poder: una mierda de mezcla. Precisamente, cuando se casaron con Miranda en la intimidad familiar y sus múltiples hijos, ella tiró el ramo a las asistentas. ¡Qué paradoja todo! Otro hombre que morirá sin la gloria que se le esperaba: ¡cancelado! A menos que los de la machosfera lo vuelvan a poner en un altar junto a Franco.
—A ver, ¿Picasso o Miró?
—Picasso no, que no trataba bien a las mujeres.
—¡Da igual! —les digo a mis hijos—, era un gran artista.
—Nosotros queremos buenas personas
Por suerte, hay miradas que están cambiando a pesar de oír las cosas que hay por el mundo, y el parachulomipirulo de Trump da mucho miedo. “El senyor Ramon empaita les criades”, decía la canción popular. ¿Cómo vamos a oír de nuevo los hits del cantante?
