Empezó como una broma de cuñado a la hora de los dátiles con bacón del aperitivo de Navidad. Pasó por Forocoches y ha acabado en la portada de El País y ocupando medio programa matinal de Antena 3. Este es el nivel.

Quería ser un "estamos usando sus mismos argumentos" y ahora hay carreras por desinflar la hiperventilación provocada en las propias filas. ¡Glorioso! ¡Soberbio! ¡IN-SU-PE-RA-BLE! Pero vamos a estos "sus mismos argumentos"...

Imagino que en el referéndum para que Tabàrnia sea independiente de la República catalana votarán todos los habitantes de la República catalana, ¿no? Claro, no se puede aceptar de ninguna manera que se rompa la soberanía nacional, ¿verdad? Y la de la República Catalana consagrada por su Constitución, tampoco. Lo que tenga que ser Catalunya lo tendrán que decidir todos los catalanes y no una parte de ellos. ¿Era así como iba la cosa, no? Por lo tanto, y acogiéndose a la legalidad catalana, Tabàrnia ahora mismo tiene poco futuro.

A partir de aquí, supongo que sus promotores optarían por forzar la situación cara a conseguir una negociación política. Y la primera respuesta del Estado catalán sería ¡NO A TODO! Seguida de una reunión del conseller de Interior con el fiscal Anticorrupción de la República para poner en marcha una campaña de destrucción de la reputación y la vida personal de algunas personas relacionadas con el proyecto de Tabàrnia. ¿Cómo? Pues inventando corrupciones que acabarían convertidas en informes policiales falsos que pasarían por las afinaciones fiscales que convinieran y que acabarían publicadas en los medios amigos como ciertas.

Seguidamente se lanzaría una campaña mediática afirmando que todos los tabarnianos son unos corruptos y que piensan lo que piensan porque son tan imbéciles que no pueden pensarlo por sí mismos. Sería la llamada fase del endose del adoctrinamiento masivo y tendría un triple objetivo: 1/ despreciar las ideas de los tabarnianos, 2/ intentar destruir su modelo educativo de integración y debilitar todavía más el tabarniano, la lengua de los tabarnianos y 3/ intentar destruir el modelo de medios de comunicación públicos para eliminar molesta competencia a los medios de la República.

A continuación empezaría la fase "clima años 30 en Alemania", que desembocaría en la habitual definición de los tabarnianos como nazis. Y llegaría acompañada de momentos como aquel de poner en duda la eficiencia de la policía de Tabàrnia durante un atentado con 15 muertos que, mire por dónde, habría sido organizado por un confidente de la República catalana.

Y para no alargarme más, simplemente recoger el instante en que los tabarnianos serían brutalmente apaleados por la policía de la República (con gritos de "a por ellos" de los súbditos de la República), por el solo hecho de querer votar pero, sobre todo, para conseguir hacer un referéndum que la República catalana había dicho que no se haría de ninguna de las maneras. Un referéndum que habría significado el exilio de la mitad del gobierno y el encarcelamiento de la otra mitad, junto con los dos líderes de las dos principales organizaciones civiles y sociales de Tabàrnia. Y acusados de sedición, rebelión, violencia y nosecuantas cosas más gracias a una utilización pintoresca de la ley y de la separación de poderes.

Bien pues, si los tabarnianos están dispuestos a todo esto y al resto de cosas que les podrían suceder (a ellos y a sus familias), oigan, adelante. Ya tardan. Sería un espectáculo bonito y entretenido de ver. Solo hay que pasar del cuñadismo al coraje y a la valentía.

Tabarnia
ELECCIONES 21-D Tabàrnia: la ocurrencia unionista que las urnas desmienten Nicolas Tomás / Carlota Camps