Mira por dónde, tal como están las cosas, Pedro Sánchez podría ser el nuevo presidente del Gobierno gracias a los votos de los indepes. Sí, sí, estos a quienes él mismo calificó la semana pasada como los Le Pen catalanes, supremacistas, xenófobos y racistas que son como VOX.

Que elseñorenlacruz le conserve las uñas de los pies porque el don de la oportunidad lo tiene más perdido que el portero del Liverpool el cásting para dirigir la ONG Manos Unidas. A no ser que la organización pasara llamarse sólo "Unidas".

Y ahora en Catalunya la pregunta es: ¿los partidos indepes tienen que votar a Sánchez? ¿Y si lo hacen, a cambio de qué? Y la respuesta que propone un servidor es otra pregunta: ¿por qué tendrían que darle el apoyo a cambio de nada? No, no, apoyo total y gratis. Y le diré más, si hace falta darle el apoyo a él y regalarle un jamón del bueno al PNV para que se apunten, yo pongo 5 euros. Y digo un jamón, porque el PNV de lo demás ya tiene de todo y es una cosa que siempre hace quedar bien (el jamón, no el PNV).

¿Y, por qué hay que darle el apoyo a Sánchez? Pues porque ahora mismo es la mejor opción para provocar lo peor. Imagine que el líder del PSOE es presidente (y digo líder porque hoy tengo un día optimista). Rajoy se va de cabeza a la oposición. O a casa. Y eso generaría una reacción tan sonora de la vicepresipremsa y de Ciudadanos que se oiría desde las afueras de Raticulín. Las hostias internas caerían como caen durante una amable tertulia entre Pilar Rahola y Xavier Sardà.

"Sí, ya, ¿pero apoyo para hacer qué?", me está preguntando ahora, ¿verdad? No, no, para hacer nada. ¿Qué tenemos que hacer? No tenemos nada que hacer con un Estado inventor de una ley inexistente para encarcelar ilegalmente y preventivamente a siete representantes políticos elegidos por los ciudadanos y dos miembros de la sociedad civil que en ningún caso han cometido los delitos que los imputan. ¿Qué tenemos que hacer con un Estado que vulnera el derecho político de quien se ha presentado a unas elecciones de forma legal? ¿Qué tenemos que hacer con un Estado a quien no le da la gana sancionar el nuevo gobierno catalán como es su obligación por ley? (Las leyes están para cumplirlas) ¿Qué tenemos que hacer con un Estado que ha usado la guerra sucia de la manera más chavacana de entre todas las posibles? ¿Qué tenemos que hacer con un Estado que decidió resolver el 1-O usando una violencia totalmente desproporcionada, después mintió y manipuló su culpa y todavía no ha pedido perdón?

Apoyo total para que Sánchez sea presidente, sí, y a continuación, inmediata retirada del apoyo. Y a partir de aquí se saca del bolsillo una bomba de humo con efecto "bomba fétida" tamaño familiar y se deposita allí mismo. Seguidamente se dan los pasos necesarios para llegar hasta la puerta, se abre (la puerta), se cruza en dirección al exterior, desde el umbral se expresa un "buenas tardes", se sale al exterior, se cierra la puerta y se abandona el lugar. Y mientras se van yendo, se activa el dispositivo del artilugio maloliente para que empiece a funcionar. Y, oiga, dentro de cien años todos calvos.

Y a partir de aquí, que se espabilen. Los unos y los otros. Los unos para aguantar un gobierno en minoría con un presidente que no será ni diputado. Y los otros para echarlo a cualquier precio forzando unas elecciones que dejarían España en una situación todavía más ingobernable que la de Italia.

Porque en política, y como dice el chiste: "¡haber pidio muet·te!".