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El veneno de la ironía ha hecho coincidir el ocaso de la España progre encarnada en ZP con la publicación de la convocatoria de la selección española para el próximo Mundial (repleta de apellidos catalanes y de jugadores del Barça) en un vídeo presentado por Felipe VI. Un sociólogo mojabragas tendría la tentación de decir que, a base de cargarse al principal valedor de Pedro Sánchez y compañía, las élites mediáticas-económicas de nuestros adorables enemigos querrían volver a un bipartidismo fuerte, de raíz jacobina pero con el rey haciendo de comparsa, encarnado en Felipe y Aznar, y sustentado en el esfuerzo de los catalanes. En cuanto a la iconografía, en Catalunya somos gente más bien austera y, a falta de vídeos, nos hemos tenido que contentar con la imagen de Salvador Illa haciéndose el multiculti con Bad Bunny en el interior de la Sagrada Familia (el president, ¡ay!, debe desconocer los afanes rupturistas de este genial boricua).

Tiene cierta guasa que la Roja quiera encarnar su mística futbolera en la figura del rey, tras unos años en los que la casta del kilómetro cero se ha dedicado a machacar a Juan Carlos I, alimentando el sueño de una república aznarista de derechas. Y aún tiene más gracia que la aparición de Felipe VI se produzca justo cuando los articulistas peludos del ABC y compañía especulan con que Pedro Sánchez pueda intentar salvar su futuro político con la zanahoria de un referéndum sobre la monarquía. En el fondo, a toda esta gente le han entrado muchas ganas de ensalzar a uno de los monarcas más sosainas de Europa —y de denigrar la figura histórica de ZP— porque acusan al antiguo presidente, con razón, de debilitar el pacto del 78 resucitando los fantasmas de la Guerra Civil con el tema de la memoria histórica (incluso Josep Borrell admitió que el conflicto fue causado por la independencia de Catalunya).

Ya escribí que la persecución judicial de Zapatero me parece una barbaridad espantosa, pero incluso podemos sacar algún dato curioso de las mandangas que se inventa la UDEF. Sorprende, por ejemplo, que una de las empresas investigadas en este sumario por haber efectuado pagos al antiguo presidente español (la consultoría Thinking Heads) tenga como trabajador a un antiguo capataz de Esquerra como Sergi Sabrià. Sé que da mucha pereza volver a ciertos vodeviles de nuestra politiquilla, pero supongo que el lector aún recordará la cara del político palafrugellense, expulsado del Govern en 2024 por todo aquello de la Trama B y de los carteles del Alzheimer, y misteriosamente recogido del ostracismo por esta empresa pionera en temas de liderazgo, estrategia y pollas en vinagre similares. Sabrià solo es una de las muchas caras visibles que, fracasado el procés, se infiltraron en la vida económica madrileña.

Si los españoles piensan que con esto, sumado al carisma dudoso de Felipe VI, tendrán bastante para derrocar a Sánchez… es que todavía no conocen lo suficiente al animalito en cuestión

La Convergència de los años noventa tenía bastante con la corrupción de la suite del Palace para alimentar a sus líderes en la sombra. Ahora los tiempos han cambiado y, desde su tiempo en la cárcel, Oriol Junqueras no solo decidió que se convertiría en el virrey catalán de Madrit, sino que aprovecharía su buena sintonía con Sánchez para ir colocando a gente cercana en empresas de influencia estatal. Hay muchos chicos de aquí, en definitiva, que han acabado siendo los independentistas de ZP, y diría que el expresidente los ha alimentado de forma honesta, pues sabe (se lo habrán enseñado en Venezuela) que la mejor forma de eliminar rivales políticos es tenerlos con la barriga bien llena de autonomismo. Ahorraré al lector la lista de prohombres que se encuentran en este grupito, porque la investigación se hace con una simple consulta de Google.

El ocaso de ZP podría suponer el definitivo Götterdämmerung de toda esta gentecilla que se ha dedicado a vivir de las migajas del sistema, a la que se ha sumado finalmente Gabriel Rufián como comparsa, que no como liebre iniciadora de la tendencia. Pero si los españoles piensan que con esto, sumado al carisma dudoso de Felipe VI, tendrán bastante para derrocar a Sánchez… es que todavía no conocen lo suficiente al animalito en cuestión. Habrá que estar atento al transcurso judicial de esta pantomima y también, faltaría más, a la repercusión de un posible nuevo Mundial de España, urdido con el corazón y el sistema del Barça. Parece que no tenga ninguna relación, pero en el mundo de los bajos instintos, a menudo las cosas también las decide el balón. Y ahora la estrella del equipo no solo es catalana, también tiene sangre extranjera. Veremos, veremos.