—Quiero ir a ver Hamnet —me dice Daniel Vázquez.
Precisamente, estas semanas previas a la Barcelona Wine Week son especialmente estresantes para mí y no tengo ni un minuto. Pero recuerdo que lo que es importante debe ser prioritario por encima de lo que es urgente. Sí, de los Siete hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen R. Covey, la biblia del coaching. Tengo el miedo de la freelance que tiene que pagar dos colegios, y cojo el trabajo que me va llegando porque nunca se sabe. Seguramente, en parte, porque me gusta mucho mi profesión y también porque el workaholism se contagia.
A pesar de todo, tengo claro que quiero acompañar a mi pareja. Porque sé lo importante que es estar ahí cuando la otra persona te necesita. Lo sé porque yo estaba sola durante el aborto, y eso no lo he podido perdonar nunca del todo.
Esta película trata sobre la muerte del hijo de William Shakespeare. Daniel perdió a su hijo hace cinco años y, aunque sé que a él le ayuda hablar de ello y escuchar otras experiencias, sé que no le quiero dejar solo en la sala, aunque esté llena.
Y por supuesto que lloramos. A veces, para sobrevivir a nuestro día a día, tengo que volverme superficial para no hundirme (o hundirnos). No me permito conectar tanto como él cuando me muestra los vídeos de Marc riendo. Tengo alma de animadora y necesito hacer sentir bien a los que tengo cerca, y no quiero dar más problemas. Supongo que, como todo el mundo, hacemos lo que podemos.
En un mes, a partir del 7 de enero, en el que todos quieren hacer todo lo que no han hecho durante las vacaciones de Navidad, parece mentira que tenga tiempo para ir al cine. Y es verdad que el tiempo es como un chicle. Yo era de las que antes de un examen me tomaba la tarde libre porque ya me lo había trabajado antes. “Perder” (entre comillas) una tarde te puede ayudar a ganar perspectiva. ¿De qué me quejo, si mis hijos siguen respirando? Entonces nada me parece tan decisivo ni imprescindible. ¿Cuáles de estas cosas me parecerán importantes dentro de un año?
El arte es lo que te hace reflexionar sobre la vida, que también es la muerte, y sigue siendo la mejor forma de intentar explicarnos todo lo que no entendemos
La película habla del miedo a ver morir a los que quieres. La imagen de los dos gemelos y la muerte me traslada al libro de Espartac Peran El secret de la calaixera, sobre cómo explicar la vida y la muerte a los niños. La imagen que más me ha impactado es la del público del teatro shakespeariano haciendo un gesto de empatía. Cómo el arte, una vez más, sirve para exorcizar emociones que no podemos canalizar.
Esto ya pasaba en Londres en 1603, cuando se estrenó Hamlet ante un público acostumbrado a ver comedias. Una tragedia que ayuda al autor y a su esposa a vomitar el dolor por la pérdida de su hijo de once años, tal como explica Maggie O’Farrell. Take your broken heart and make it into art, dijo Meryl Streep, citando a Carrie Fisher. Es una frase que tengo clarísima en la cabeza. Como lo único que entendí de la física: la energía no desaparece, se transforma.
Cómo me gustaría hacer la psicomagia de Jodorowsky y provocar catarsis a través del teatro y el psicoanálisis. El gran escritor, periodista y amigo Víctor Amela lo hizo simulando su propio entierro.
—¿Para quién son estos regalos? —preguntan mis hijos.
—Para Marc.
Y es que Daniel sigue comprando cosas para su hijo pequeño. Pero hemos logrado dar una dirección a estos regalos no abiertos: cuando su hijo mayor tenga un hijo, se los irá dando de parte de su tío Marc.
Ser o no ser, esta es la cuestión, siempre que puedas elegir. Cuando murió Anna Pérez Pagès, que era de las que hacían "demasiado", nos dijo que teníamos que SER más que HACER. Una de esas frases que escuché sin acabar de entender, pero que guardé en algún rincón de mi mente para cuando me hiciera falta. El guion de Hamnet me lo ha recordado. He comprado el libro con ganas de leer al ganador del Premi Ramon Llull. Al contrario de The Assistant, que primero leí el libro y después vi la película. Y sí, me enganché: por eso es un best-seller. Me encantaría descubrir la fórmula para escribir uno, aunque sé que no existe ninguna receta a priori. Fui muy feliz cuando el premio lo recibió mi compañera de "Obrim Fil" (sí, ese programa presentado por Sardà y Boadas), Estel Soler, como también estoy feliz de que la currante Agnès Marquès lo tenga en casa. En unos días en los que las redes no paran de recordarte lo que te pasaba en 2016, con la tendencia #bringback2016 te recuerdan que el éxito no llega de un día para otro y que nada llega mágicamente. Lo que más duele no es envejecer, son las personas que ya no están. Al final, la verdadera felicidad es que te guste tu vida de ahora
El arte es lo que te hace reflexionar sobre la vida, que también es la muerte, y sigue siendo la mejor forma de intentar explicarnos todo lo que no entendemos. Porque de Hamnet a Hamlet solo cambia una letra, ¡pero qué metaliteratura hay detrás! “Morir es dormir o soñar”.
Y vivir es leer para poder escribir tu propia historia y reescribir el pasado.
