No han sido pocas precisamente las veces que Dacia ha demostrado que, ir contracorriente en muchos sentidos acaba siendo beneficioso en la industria del automóvil. Un buen ejemplo de ello son los muchos modelos de la marca romana que, contando con un precio bastante por debajo de la media, se está convirtiendo en auténticas referencias en sus respectivos segmentos, como es el caso del Dacia Sandero y el Dacia Spring.
El hecho de que sean modelos mucho más baratos es lo que está provocando que sus cifras de ventas bajan otra cosa que hay que hacer en los últimos tiempos, tanto en el terreno de los utilitarios con motores de gasolina como es el caso del Sandero así como también el terreno de los eléctricos, donde el Spring es una referencia entre los low-cost.
Si bien es cierto que Dacia ha asegurado en muchas ocasiones que quiere apurar al máximo el desarrollo y las ventas de sus modelos de combustión y que, al contrario de otras marcas europeas, no tiene tan claro que sea necesario dar el paso definitivo a los motores eléctricos dentro de unos años, en la marca rumana tienen también muy claro que la próxima generación de su modelo estrella, el Sandero, debe contar con una versión 100 × 100 eléctrica.
El Dacia Sandero eléctrico será muy barato, pero su bajo precio tendrá un motivo
La idea de cara a esta cuarta generación del Sandero, que debería llegar antes de 2030, es que cuente con una versión eléctrica que, eso sí, se distancia mucho de las prestaciones de los eléctricos actuales y de las que tendrán los eléctricos que llegaron al mercado en ese momento.
Y es que, como no podía ser de otra forma, el principal objetivo de la marca con este modelo es que se convierta en un eléctrico muy barato, tal y como ocurre actualmente con el Spring.
Para ello, más allá de que este modelo contará con un nivel de equipamiento evidentemente menor que el de la gran mayoría sus rivales, en Dacia tienen muy claro que lo mejor que pueden hacer para reducir su precio es que este Sandero eléctrico cuente con una batería muy pequeña y por lo tanto con poca batería y con un nivel de carga mucho más lentos del de sus rivales.
“Dacia no tendrá como objetivo una autonomía de 500-600 km y 20 minutos de carga. Tal vez la batería sea a base de sodio. Algunos argumentan que las baterías de sodio no son buenas porque no almacenan mucha energía y son pesadas, pero son baratas”, ha apuntado recientemente Dennis Le Vot, el máximo responsable de la marca.