Tesla sabía hace ya muchos años, cuando decidió dar el salto y entrar de lleno en el mercado del automóvil, que no iba a ser nada fácil hacerse con un hueco en él. Primero, porque es un mercado en el que la competitividad es muy alta y, a no ser que se opten por modelo con precios elevados, el margen de beneficios no es que sea muy alto.
Segundo, porque los modelos eléctricos aún siguen representando un porcentaje muy menor a escala mundial en el mercado del automóvil. Es cierto que precisamente modelos como el Tesla Model 3 han ayudado a que muchos den el paso y que cada vez sea mayor su cuota de mercado, pero también lo es que, como ocurre por ejemplo en España, la cuota de eléctricos es de apenas un 6 por ciento del mercado general.
Eso sí, cabe destacar que, a nivel global, la cuota de mercado de los cien por cien eléctricos se duplicó en el pasado 2021, con más de un 6 por ciento, el doble que la del 2020, que fue apenas de un 3 por ciento.
Pero lo peor para Tesla, y ahí sí que no tienen nadie más la culpa que la propia marca, es que son ya varios los estudios que dejan muy mal a la marca americana en materia de fiabilidad. Teniendo en cuenta que cada vez son más los conductores que prestan atención a la fiabilidad de ciertas marcas antes de ir a por uno de sus modelos, que diferentes estudios desvelen que ésta es muy baja no es algo que ayude precisamente a la marca en cuestión.
El estudio que deja a Tesla por los suelos
Y eso es precisamente lo que ha ocurrido hace poco con un estudio de fiabilidad realizado en Estados Unidos por la Consumer Reports, lo que podría considerarse como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) norteamericana. Un estudio en el que la valoración de cada fabricante se genera a partir de la media de las puntuaciones de todos sus vehículos nuevos. Cabe destacar que, en este caso, se trata de puntuaciones que generan los propios clientes a través de diferentes encuestas. Encuestas en las que se valoran diferentes aspectos y que los consumidores puntúan con puntuaciones entre 0 y 100.
Y ojo porque la segunda peor puntuación se la ha llevado precisamente Tesla con un 25 de valoración, tan sólo por delante de Lincoln, un fabricante que no se comercializa en España. Evidentemente que sea la segunda marca con menos fiabilidad en este estudio no es algo que ayude a mejorar la imagen de un fabricante que no deja de ser un fabricante premium.
Todo lo contrario ocurre con marcas japonesas como Lexus, Mazda o Toyota, todas ellas con puntuaciones que superan los 70 puntos y que son consideradas, siempre teniendo en cuenta los datos de este informe, como las más fiables en un mercado tan top como es el de Estados Unidos.