La presión competitiva dentro del mercado del coche eléctrico está obligando a los fabricantes a revisar de forma profunda su política de precios. En un escenario marcado por el aumento de la oferta y una demanda cada vez más racional, los ajustes comerciales se han convertido en una herramienta clave para mantener la relevancia. En este contexto, Subaru ha decidido mover ficha con su SUV eléctrico, situando al Solterra en su nivel de precio más bajo desde su lanzamiento.
No es ningún secreto que el desembarco del Solterra supuso un cambio relevante para la marca japonesa, al tratarse de su primer modelo desarrollado como vehículo 100 % eléctrico. Sin embargo, su posicionamiento inicial, claramente orientado a la franja alta del mercado, limitó su alcance frente a una competencia cada vez más agresiva. La revisión del precio responde a esa realidad y busca ampliar su atractivo sin alterar la esencia del producto.
Este ajuste no se limita a una promoción puntual, sino que sitúa al Solterra en una nueva fase comercial. La bajada hasta un mínimo histórico redefine su papel dentro del segmento de los SUV eléctricos medianos, donde el factor económico comienza a ser determinante incluso por encima de la potencia o la autonomía.
Un SUV eléctrico fiel al ADN de la marca
El Subaru Solterra se presenta como un SUV eléctrico de tamaño medio con un planteamiento claramente diferenciado. Frente a propuestas enfocadas exclusivamente al uso urbano, el modelo apuesta por una arquitectura robusta y una configuración técnica orientada a la estabilidad y la seguridad, dos de los pilares históricos de la marca.

Equipa un sistema de propulsión con dos motores eléctricos que entregan una potencia conjunta de 218 CV, asociados a un sistema de tracción total permanente. Esta configuración no es habitual en el segmento eléctrico generalista y refuerza su carácter polivalente. La batería, con una capacidad bruta en torno a los 71 kWh, permite una autonomía homologada cercana a los 465 kilómetros WLTP, suficiente para cubrir con solvencia el uso diario y desplazamientos de media distancia.
Llama especialmente la atención el enfoque dinámico del conjunto. Más allá de las cifras, el Solterra prioriza la estabilidad y el control en todo tipo de superficies, manteniendo una puesta a punto coherente con la tradición de Subaru. El resultado es un SUV eléctrico que no se limita a la ciudad y que conserva una clara orientación práctica.
Tecnología, recarga y confort
En materia de recarga, el Solterra admite potencias en corriente continua de hasta 150 kW, lo que permite recuperar gran parte de la batería en tiempos competitivos dentro de su categoría. En corriente alterna, la carga se sitúa en valores acordes a su planteamiento, facilitando el uso doméstico y en puntos públicos habituales.
El interior destaca por un enfoque funcional, con un diseño centrado en la ergonomía y una dotación tecnológica completa. Sistemas avanzados de asistencia a la conducción, un elevado nivel de seguridad activa y una interfaz digital moderna forman parte del equipamiento de serie, reforzando la percepción de producto sólido y bien resuelto.
Cabe destacar que, pese a la bajada de precio, el Solterra no reduce su nivel de equipamiento. Subaru ha optado por ajustar el posicionamiento económico sin desvirtuar el contenido, manteniendo intactos los elementos que definen al modelo.
El precio como punto de inflexión
El aspecto más relevante de esta nueva etapa es el precio. Con las ofertas actuales, el Subaru Solterra puede encontrarse desde aproximadamente 33.500 euros, una cifra que supone un mínimo histórico para el modelo. Este valor representa una reducción muy significativa respecto a su tarifa inicial y lo sitúa en una franja mucho más competitiva dentro del mercado de SUV eléctricos.
Las versiones con acabados superiores también se benefician de este reajuste, situándose en torno a los 36.000–38.000 euros según configuración. En todos los casos, estas cifras corresponden a precios finales con campañas comerciales activas, lo que refuerza el atractivo del modelo frente a alternativas de potencia y tamaño similares.
Por otro lado, este movimiento tiene una lectura estratégica clara. Subaru busca ganar visibilidad y volumen en un segmento donde la electrificación avanza rápidamente, utilizando el precio como palanca para atraer nuevos perfiles de cliente.
Así, la bajada del Subaru Solterra a su mínimo histórico marca un punto de inflexión en su trayectoria comercial. Su combinación de tracción total, potencia equilibrada, autonomía suficiente y un precio ahora mucho más accesible redefine su posición en el mercado. Más que una simple rebaja, se trata de una reubicación estratégica que convierte al SUV eléctrico de Subaru en una opción claramente más competitiva dentro de su categoría.