Comprar un Volkswagen Golf o un Seat León suele ser la decisión lógica cuando se busca un compacto. Hay muchas unidades, recambios y versiones. El Subaru Impreza propone justo lo contrario. Es menos habitual, tiene una personalidad propia y permite escapar de las elecciones previsibles. Una opción para quienes disfrutan nadando a contracorriente en el mercado actual.
Actualmente ya no se vende nuevo en España. Esa ausencia lo convierte en una alternativa interesante dentro del mercado de ocasión. Es posible localizar unidades por menos de 10.000 euros, dependiendo del año, kilometraje y estado. Cuando estaba disponible, su tarifa oficial partía de 28.949 euros.

Tamaño para toda la familia
También resulta algo mayor que muchos imaginan. Mide 4,48 metros de largo y cuenta con una batalla de 2,67 metros. La altura se queda en 1,52 metros. Mantiene así una silueta de compacto tradicional, sin recurrir a la postura elevada de un SUV. Su distancia libre al suelo es de 135 milímetros, propia de un turismo.
El interior ofrece espacio suficiente para cumplir como coche familiar. El maletero dispone de 340 litros, una cifra modesta frente a algunos rivales. Abatiendo los respaldos puede alcanzar 1.193 litros. Permite transportar compras, varias maletas u objetos voluminosos. No es el más práctico, pero tampoco obliga a realizar demasiados sacrificios cotidianos durante toda la semana.
Su mecánica desarrolla 150 CV y 194 Nm. Se asocia a un sistema MHEV y se combina con una transmisión automática. Necesita diez segundos para acelerar de 0 a 100 km/h y alcanza 197 km/h. No pretende convertirse en un deportivo, pese al apellido Impreza. Su propuesta está más orientada a ofrecer suavidad, seguridad y facilidad durante desplazamientos diarios, sin exigir grandes esfuerzos. Además, cuenta con la etiqueta ECO de la DGT. Y todo ello con la tradicional fiabilidad japonesa.

Un equipamiento muy completo
El punto menos brillante aparece en el surtidor. Su consumo homologado es de 7,7 l/100 km, claramente superior al de numerosos compactos modernos, especialmente durante recorridos urbanos. A cambio, ofrece una forma de conducir diferente y una robustez apreciada por muchos seguidores de Subaru. Conviene revisar cuidadosamente el mantenimiento antes de adquirir cualquier unidad usada.
Solo se comercializó con el acabado Urban, pero venía bien equipado. Incluía faros Full LED, asientos calefactables y llantas de 17 pulgadas. Añadía pantalla multimedia de ocho pulgadas, cámara posterior, acceso sin llave y arranque mediante botón. Los retrovisores plegables y el freno eléctrico aportaban comodidad en el uso diario desde el primer momento. Mientras que en seguridad tampoco decepciona. Contaba con control de crucero adaptativo, aviso precolisión y frenada automática urbana. Sumaba mantenimiento de carril, detector de ángulo muerto, ayuda para arrancar en pendiente y numerosos airbags.