Los coches diésel como el Volskwagen Golf están perdiendo terreno de manera paulatina, por culpa de los coches eléctricos o híbridos. Porque, en caso de que no hagas muchos kilómetros cada mes con el coche, puede ser la mejor opción si lo que buscas es un coche económico. Principalmente, porque consumen mucho menos, además de ofrecerte una serie de ventajas fiscales, como no pagar impuesto de circulación, y poder entrar en cualquier zona de bajas emisiones.
Sin olvidar que muchos coches diésel cuentan con sistemas anticontaminación complejos, como el Ad Blue, que a la larga suelen generar problemas. Además, en caso de hacer trayectos cortos, el filtro de partículas no alcanza la temperatura necesaria, y esto se traduce en una acumulación de partículas, que provocan que se pueda obstruir, derivando en posibles averías. Y las reparaciones no son nada baratas, así que acabas perdiendo dinero.
Por no hablar que los coches diésel ya no consumen tan poco como lo hacían en el pasado, y que el precio se ha disparado enormemente en los últimos meses, siendo ahora mismo más caro que la gasolina. Por todos estos motivos, es lógico que muchos mecánicos y expertos hayan recomendado comprar antes un coche híbrido de gasolina o uno 100% eléctrico, en caso de que no necesites hacer trayectos largos, y no te preocupe la autonomía.