La nueva generación del Dacia Duster supone un punto de inflexión claro en la historia del modelo y en la propia evolución de la marca. Con la incorporación de una versión híbrida más potente y refinada, el SUV rumano refuerza su posición como una alternativa familiar y polivalente, ahora con un nivel de madurez claramente superior. Aunque sigue manteniendo una filosofía de sencillez y contención de costes, el salto adelante es lo suficientemente importante como para cambiar la percepción que muchos compradores tenían de Dacia hace apenas unos años.

No es ningún secreto que durante mucho tiempo el Duster fue visto como un producto eminentemente práctico, pero también demasiado básico para ciertos perfiles. Materiales simples, equipamiento justo y una presentación interior sin grandes concesiones provocaban que parte del público descartara la marca rumana en favor de propuestas más elaboradas. Esta nueva generación, sin embargo, introduce mejoras clave que convierten al Duster en un producto mucho más interesante y competitivo dentro del segmento SUV.

El planteamiento general del modelo sigue fiel a su esencia. Se trata de un SUV pensado para todo tipo de usos, con una carrocería robusta, una altura libre al suelo generosa y unas dimensiones equilibradas que permiten combinar espacio interior con una buena maniobrabilidad. Este enfoque sigue siendo uno de sus grandes valores, especialmente para familias que buscan un vehículo único capaz de adaptarse a situaciones muy diversas.

Un sistema híbrido más potente y eficiente

La gran novedad del nuevo Dacia Duster híbrido es la llegada del sistema HEV de 155 CV. Este conjunto combina un motor de gasolina de 1,8 litros con dos motores eléctricos, ofreciendo una potencia claramente superior a la de la generación anterior. Este aumento se traduce en una respuesta más solvente, especialmente en carretera y en situaciones de carga elevada, algo especialmente relevante en un SUV de enfoque familiar.

El Duster es ahora un modelo mejor en todo

El sistema sigue siendo híbrido autorrecargable, por lo que no requiere enchufe ni recarga externa. En ciudad, el Duster puede circular en modo eléctrico durante buena parte del tiempo, reduciendo el consumo y mejorando el confort de marcha. En este sentido, los consumos homologados se sitúan en torno a los 5 litros cada 100 kilómetros, una cifra muy competitiva para un SUV de su tamaño y potencia.

La entrega de potencia es progresiva y prioriza la suavidad. No se trata de un modelo con aspiraciones deportivas, pero sí ofrece un empuje suficiente para viajar con mayor comodidad que antes, reforzando su carácter polivalente. En este sentido, el nuevo sistema híbrido aporta una sensación de mayor refinamiento general respecto a generaciones anteriores.

Un salto evidente en calidad percibida

Uno de los avances más importantes de este nuevo Duster está en el interior. Aunque el modelo sigue situándose por debajo de muchos rivales en cuanto a materiales y nivel de equipamiento, el salto adelante es evidente. El diseño del salpicadero es más moderno, la disposición de los mandos resulta más lógica y la integración de las pantallas mejora notablemente la percepción general.

Llama especialmente la atención que esta evolución no rompa con la filosofía de sencillez de Dacia. Los materiales siguen siendo mayoritariamente duros, pero ahora transmiten una sensación más robusta y mejor ensamblada. Este cambio resulta clave para atraer a compradores que en el pasado descartaban la marca por considerarla excesivamente básica o poco cuidada.

El equipamiento también ha dado un paso adelante. Sin alcanzar el nivel tecnológico de marcas generalistas más asentadas, el nuevo Duster incorpora sistemas de asistencia a la conducción y ayudas a la seguridad acordes a los estándares actuales, suficientes para un uso familiar moderno. Esta mejora contribuye a reforzar su atractivo sin comprometer el posicionamiento de precio.

Una propuesta más madura y convincente

El Dacia Duster híbrido de 155 CV mantiene intactas sus virtudes tradicionales, como el espacio interior, la funcionalidad del maletero y la capacidad para afrontar caminos en buen estado gracias a su enfoque robusto. Al mismo tiempo, introduce mejoras claras en eficiencia, prestaciones y calidad percibida que amplían su público objetivo.

En conjunto, esta nueva generación convierte al Duster en un SUV mucho más completo e interesante que en el pasado. Aunque sigue estando un escalón por debajo en materiales y equipamiento frente a algunos rivales, la evolución es innegable. Hoy, el Duster híbrido es una opción plenamente válida para compradores que hace años descartaban a Dacia por ser demasiado sencilla, demostrando que la marca ha sabido crecer sin perder su identidad racional y accesible.