Como bien saben todos aquellos que están interesados en hacerse con un modelo 100 × 100 eléctrico, más allá de las muchas opciones que llegan por parte de marcas europeas o japonesas, también somos muchas las marcas que llegan desde China que han visto precisamente en esa transición hacia la movilidad eléctrica su mejor oportunidad para aterrizar en las carreteras del viejo continente.
Seguramente el mejor ejemplo de ello es MG, la histórica marca británica que ahora está en manos del gigante asiático Saic Motors y que, con modelos como el ZS EV o el recientemente lanzado al mercado MG4, apunta convertirse en uno de los fabricantes de mayor éxito tanto en nuestras carreteras como en resto de las carreteras europeas.
Entre otras cosas porque, a diferencia de lo que ocurría hace años con algunos modelos que llegaban desde China, hoy en día la inmensa mayoría de modelos de fabricantes chinos cuenta con un nivel de calidad equiparable al de cualquier marca generalista europea. Eso sí, evidentemente, sus precios son más bajos, de ahí que cada vez sea más los que nos vean con buenos ojos.
El peor rival de los MG4 y Volkswagen ID.3 llega desde China
Y un buen ejemplo de ello, de esta voluntad de algunas marcas que llegan desde China de imponerse en las carreteras, es un modelo que apunta a convertirse en uno de los grandes rivales tanto del MG4 como también de modelos europeos como es el caso del Volkswagen ID.3, un modelo fundamental actualmente en la gama de la marca alemana y que apunta ser una de sus mayores armas de cara a un futuro no muy lejano.
No es otro que el Ora Funky Cat, un compacto de Great Wall que, como bien podemos ver en las imágenes, tiene en su diseño retro y característico uno de sus mejores argumentos de venta.
Eso sí, como ocurre con el resto de modelos eléctricos, la capacidad de su batería y su autonomía acaban siendo también determinantes a la hora de lograr más o menos atención por parte de los posibles compradores. En este sentido, este modelo, que se pondrá a la venta a finales de este mes de enero de momento tan sólo en Alemania, llegará con dos versiones, una con una batería de 45,4 kWh y otra de 59,3 kWh, con 310 y 420 kilómetros de autonomía respectivamente.
De momento se desconocen los precios de cada versión, pero desde el entorno del fabricante apuntan que la versión más sencilla estaría por debajo de los 39.000 euros sin contar con promociones ni descuentos, un precio que, evidentemente, lo convierte en un serio rival tanto para MG y su MG4 como para Volkswagen y su ID.3, dos de los compactos de mayor peso en su segmento en Europa.